Cuando todos se vayan
- ¿Por qué lees tanto?
- Para descansar de mí.
- Ah…
- También a veces para sentirme más…
- Contradictorio.
- Sí… es que la literatura en un refugio, es la patria, es el hogar y la madre, y a ratos también es la religión y hasta un tipo de deidad… la literatura te salva…
- Le pones color comadre…
- Quizá… Pero a mi me ha salvado…
Convicciones y despropósito...
Me acuerdo de una compañera que hablaba de los zapatistas, yo de la izquierda, de la desigualdad social, que el sistema estaba mal. Ustedes, aportó otra compañera, son parte de la minoría, en una lucha que será eterna, yo me sumo al cincuenta más uno porciento. Yo me pregunté que “sabor” tenía la vida así… ¿Dónde están las convicciones?
En busca de los despropósitos, de la pasión, de la energía que emana de la tierra, de la furia que produce la molestia de la injusticia, de la violencia interna, de la búsqueda de la lucha pacífica; del reencuentro con la esencia de ser hembra, mujer, maestra. Me proclamo ante una noche estrellada, como el cúmulo de ambivalencias, que tienen por objetivo ser leales a las convicciones y al despropósito.
Quiero vestirme de “terrorita”, cubrirme la cara con una polera, poner en mi pecho al “Sub-comandante Marcos”, tomar por asalto el metro con una metralleta y otra gente infectada con el síntoma de las convicciones y el despropósito, tomar por rehenes a los pasajeros del primer tren, hablar con el conductor, dejar el metro parado entre los “Héroes” y “Salvador”, en alguna parte dentro del túnel, asegurarles a los rehenes que no serán lastimados, tener como primera petición un menú variado y al gusto del consumidor, un banquete; Luego pedir que nos lleven en metro a alguna isla tropical…
Irme en metro a “Cuba”…
Pd: Como en el cuento de Collyer…
Sobre la vejez
Fluir de la conciencia
Debería dejar de tomar coca-cola, quizá adelgazaría, a lo mejor debería salir a correr, crearía endorfinas y me pondría en forma. Mi computador no suena, me da flojera abrirlo y mirar qué tarjeta de audio tiene. Es curioso que lea libros para cuarentonas, “Hasta siempre mujercitas” y Marcela Serrano, nunca he leído de su vida, de seguro es medio cuica, pero me agradarla leerla, a lo mejor mi preferencia por novelas para cuarentonas me hace sentir medio vieja, medio cansada.He pensado en el cansancio y en un amor añejo, no sé si me persigue o yo en el intento de dar vuelta la página la mantengo en alto, sin estar en ninguna página. Me acuerdo de Temuco, de mi compañero atento ¿Clo vas a tomar once? ¿Clo tomaste desayuno? Clo siéntate conmigo ¿Clo no me vas a preguntar porqué anoche estaba nervioso?... Pasó la vieja… Y yo en una dimensión paralela…
Y yo en el limbo…
Y yo queriendo pisar la arena; Me llama el mar, me llama, y yo que busco señales, maldita la hora que empecé a leer a Coelho, porque chucha le creo si es un brasileño cualquiera que vende un montón de libros, ni siquiera es muy respetado…
Y yo que pienso que es mejor tarde que nunca; Y me da vuelta una nota ¿Dé dónde la saque? Está en mi libreta de anotar direcciones para ir a hacer clases: “Georgina, buscas obstáculos en vez de buscar magia…”, de seguro lo escuche en la tele y lo escribí en la primera parte que encontré.
Y los ojos verdes…
Debería estar estudiando cálculo o leyendo de células, lípidos y no sé cuánta cosa más, para así aprender a hacer yogurt y cerveza, a lo mejor después me dedico a eso, hago cerveza artesanal, en vez de hacer clases y tratar de cambiar el mundo; Me instalo con un bar a lo HBH y me hago millonaria, propago el relajo y el alcoholismo.
Y yo que escribo divagaciones, mientras espero que el alma me alcance el cuerpo; Toma tiempo acostumbrarse a algunas cosas; A algunas ausencias, sobre todo si estuvo presente 24 años…
Con sabor a milagro
Si no fuera porque a mi compañero lo veo deambular por los pasillos de la U, pensaría que es un ángel y tuve algún tipo de aparición.
¿Caprichosos?
Bien lo sé, yo también a ratos doy razones para sospechar que soy caprichosa.
Si recuerdo cuando me cantaron al oído una vez, una canción donde me adjetivaban con semejante característica.
Pues a lo mejor compito con Dios; Bien poco astuta yo competir con semejante contrincante… Voy directo a la derrota.
Tal vez sí, o tal vez no… a lo mejor de puro humor Dios me deja ganar… O pierdo y en la derrota gano …
Así somos los ilusos, los idiotas, a ratos nos equivocamos, así casi a propósito por puro probar, por puro soñar, por puro vivir…
(Clo escribiendo un poco ebria)
Carta de amor
Siendo sincera, a veces te imagino como amante, cómplice y hasta como un novio, y me sorprendo entre quehacer intentando adivinar que es lo que harías, como eres; Y de alguna forma te debo inventar porque hasta llegas a actuar en algunas de mis alucinaciones… Pero supongo que la ñoñes pública no me viene, y el cierto recelo al rosado y a las novelas tildadas con aquel colorido adjetivo me estacan ante la idea de emitir poéticos y hasta folclóricos piropos o declaraciones.
Además estoy harta de este ciclo que no tengo idea cómo detener y de entre las alternativas la más viable y la más tentativa me parece la de escaparme. Pero donde voy, yo me persigo y los sentimientos conmigo, entonces no hay descanso, ni de lo que siento ni de lo que imagino, ni de lo que soy y mucho menos de ti; Ni de aquello que no me atrevo a sentir. Y me dan ganas de gritártelo, y hasta llego a sospechar que es la cura. Pero el ser racional, negativo o hasta esperanzador, que me constituye, me detiene. Por que una cosa es ir destartalada por la vida, con el pelo enredado, poco dinero, sin saber a ciencia cierta que hora es y dudando de la fecha exacta, pensando en que podría ser la vida mientras cruzo una calle; Y otra muy distinta es decirte que quizá te quiero, que quizá siempre te he querido y el querer, mientras creía no sentirlo, se me alojo entre el colón y el estómago como un tipo de parásito y ya no sé como sacármelo. Y con un solo toque se volvió sintomático y ahora tengo que aguantármelo, aguantarte y hasta aguantarme.
Supongo que soy un cúmulo de lamentos; de ilusiones, alucinaciones y de controles; Porque me han dado ganas de tirarme a tu cuello y a ratos he tenido las intenciones de buscar las palabra para decir lo que siento; Pero no me sale, por la experiencia, el orgullo y las confusiones mentales; No es el miedo a fracasar o al rechazo, es el volver a caer con la misma piedra, porque eso es de idiotas y yo intento no ser una. Además sospecho más que no me quieres y llego a dudar enormemente que algunas vez llegues a hacerlo, y yo no quiero eso, mis anhelos románticos van más por otros lados, por los de correspondencia, pasión y autoentrega. Porque a amar no se le puede obligar a nadie y por más que uno aprenda a hacerlo, yo creo que la atracción no se crea, solo surge y acá parece que ya no se dio y yo no quiero eso, yo quiero vivir otro amor, uno entero y por estos años no pienso transar en eso.
Y es que yo podría quererte, pero más te odio, por amable y mentiroso, por descortés y hermético, por compartidor y no cumplidor, por lejano y a ratos insinuador, sabiondo y confesor; Pero supongo que más te odio, porque por más que lo intento no logro borrarte, ni mucho menos sanarme.
C: Pucha que lata el tema…
J: Pero yo te conté mi historia…
C: Es que las razones son muy chantas.
J: Yo tengo una sospecha.
C: ¿Cuál?
J: Tú eres muy sexy para él.
C: Jajajajajajaja…
J: Es en serio…
C: Dale, nunca me lo había planteado.
J: Es una alternativa que tienes que considerar.
C: Jajajajajajaja…
Éramos los elegidos del sol

y no nos dimos cuenta
Fuimos los elegidos de la más alta estrella
y no supimos responder a su regalo
Angustia de impotencia
el agua nos amaba
las selvas eran nuestras
el éxtasis era nuestro espacio propio
tu mirada era el universo frente a frente
tu belleza era el sonido del amanecer
la primavera amada por los árboles
Ahora somos una tristeza contagiosa
una muerte antes de tiempo
el alma que no sabe en qué sitio se encuentra
el invierno en los huesos sin un relámpago
y todo esto porque tú no supiste lo que es la eternidad
ni comprendiste el alma de mi alma en su barco de tinieblas
en su trono de águila herida de infinito.
El cuento del arbolito
Un día un hombre con una mula se acercó y para su espanto y el de sus hermanos mayores lo talo. Entristecido y agobiado el pequeño árbol se entregó a la más grande de las desdichas, no cumplir su sueño, aterrorizado y abrumado presenció frustrado cómo lo alejaban de sus hermanos mayores.
El hombre lo llevó a un tipo de taller y ahí con su cuerpo confeccionó una cuna. El arbolito se convirtió en el lecho de un pequeño. El arbolito presenció el milagro de un nacimiento y sintió el amor que otorgan unos padres entusiastas, al fruto de su cariño, de su unión; “Vivió” feliz el arbolito entre el cariño siendo cuna.
Mientras mis compañeros decían que el mensaje del cuento era detener la tala de árboles, yo pensé en los sueños. Yo que siempre he intentado ser fiel a mis sueños, seguirlos, luchar por ellos, me quede pensando en que quizá la vida de vez en cuando o muchas veces nos sorprende y deja en un lugar inaccesible la realización de nuestros sueños. Pensé que quizá a pesar de ello, a pesar de la pena y el dolor de ver mutilado los sueños, se logra ser feliz, porque quizá la vida nos guarda algo maravilloso.
Lo importante
A lo mejor soy el recuerdo
de una premonición.
lo importante es cómo me llame yo.
Victoria Violenta
¿Cómo no quemar el colchón dónde se consumo el amor?
Victoria encubierta
Si se siente tanto la vida.
Victoria profesora
y de ahí recorren el cuerpo.
Victoria apasionada
Y es también un motor
que se aloja en el vientre bajo
provocando acción
produciendo instinto
provocando…
Yo estoy ausente pero en el fondo de esta ausencia
Hay la espera de mí mismo
Y esta espera es otro modo de presencia
La espera de mi retorno
Yo estoy en otros objetos
Ando en viaje dando un poco de mi vida
A ciertos árboles y a ciertas piedras
Que me han esperado muchos años
Se cansaron de esperarme y se sentaron
Yo no estoy y estoy
Estoy ausente y estoy presente en estado de espera
Ellos querrían mi lenguaje para expresarse
Y yo querría el de ellos para expresarlos
He aquí el equívoco el atroz equívoco
Angustioso lamentable
Me voy adentrando en estas plantas
Voy dejando mis ropas
Se me van cayendo las carnes
Y mi esqueleto se va revistiendo de cortezas
Me estoy haciendo árbol Cuántas cosas me he ido convirtiendo en
[otras cosas...
Es doloroso y lleno de ternura
Podría dar un grito pero se espantaría la transubstanciación
Hay que guardar silencio Esperar en silencio
-Vicente Huidobro
De Últimos poemas, 1948
Quiero ser
para escuchar a mi alma
que me murmuraba
y me gritaba
en una lengua extraña.
Yo a veces quiero ser quietud
y esperar descalza
mientras me alcanzas,
mientras mi alma me alcanza
y me susurre al oído
en un lenguaje inventado
y sea mi cómplice,
y seas mi cómplice
Yo a veces quiero ser paciencia
y acallar el grito en mi pecho,
en mis entrañas.
Que están vacíos por el desprecio
por el destino incierto.
Yo a veces quiero ser destiempo
y dar los besos que no di,
ver aquello que no vi,
escuchar aquello que no oí,
entregar lo que me guarde,
huir cuando me quede,
golpear lo que no toqué,
hablar lo que me callé
“Sólo las personas buenas se vuelven mejores con el dolor, a los demás nos hace peores…”
¿De cuales soy yo?
Sobre la idiotez
Me pregunto si seré como Manuel, la creación de Simonetti o como Manuela, la esposa de Huidobro.
Lo que si sé, es que no le podré ninguno de esos nombres a mis hijos, a ver si así evito que hereden la idiotez.
Cambio
Ya no me gusta la palabra albergue, connota necesidad de auxilio.
Mejor tener pájaros en el alma...
Sobre la felicidad
La felicidad a veces
es aquello que me sorprende
sentada zurciendo,
con mi papá cantando en el otro sillón
y mi sobrino bailando pascuense sobre la alfombra.
Bicentenario
LA VERGUENZA DEL VIL CENTENARIO
Son tantos días que llevan mis hermanos mapuches en huelga de hambre, y este país glotón saciándose con sus asados de fiestas patrias, con sus banquetes por el vil centenario, por las reuniones de mantel largo que se les dará a las visitas imperiales que vienen a degustar el salmón al pil pil , el guachalomo frufrú o las papayas con albaca que les ofrecerá la presidencia de la derecha.
La vergüenza es un manjar amargo que se masca y cuesta tragar, más aun cuando se sabe que un grupo de mapuches en el sur del país se niegan a probar bocado en señal de repulsa frente a la injusticia. En señal de protesta por la maldita ley antiterrorista que los tiene encarcelados y se les aplicó por defender sus derechos ancestrales. Una vez mas el pueblo mapuche es agredido en su propia tierra. Y digo “propia” porque estoy hablando de sus praderas verde olivar, de sus lomajes azules, amarillos, rosados que pinta el tornasol de las flores que en esta época acuarelan el paisaje sureño donde antaño la raza indómita miraba los amaneceres sin lentes de sol.
Resulta vergonzoso saber que este grupo de personas permanece encarcelado solo por manifestarse contra el yugo cultural impuesto. Y que hacer con esta rabia cuando vemos que los medios de comunicación casi no informan de esta protesta que puede terminar con algún comunero muerto por inanición. Algunos de ellos tienen mareos y casi no se sostienen en pie. Nadie se preocupa tanto, y las autoridades y ministros faranduleros se hartan de comistrajos finos en los banquetes de palacio, cual obesos budas de la verborragia. Ojala les de colitis, una diarrea putrefacta que los arrastre por el water hasta el mismísimo mar. Y ni aun así se les borra la sonrisa hipócrita que lucen para las cámaras. Ni aun así dejan de masticar sus discursos entre canapé y canapé. Comen y comen y se comen a si mismos en la degustación mezquina de sus manjares y exquisiteces. Comer y cagar es su dieta para no saber que el grupo mapuche se niega a probar bocado, como si este gesto fuera un negarse a negociar, como si este gesto de mudez se negara a asumir el lenguaje del conquistador. “La porfía silencio es el estandarte de un pueblo que no le dio entrevistas a la historia”. No es el que calla otorga, aquí no hay nada que otorgar ni tranzar.
Viene el 18 de septiembre, y todos se preparan para la gran cena del bicentenario. Con empanadas de pavo o faisán, con asado de filete, mejor pescado, dice la ministra cuica tocándose la cintura de mosca, mordiendo apenas una aceituna rellena de anchoas. Mientras allá en el lluvioso sur las bocas cerradas de la tierra agonizan en su huelga de hambre. El invierno se termina, cae la ultima llovizna en la capital, también ruedan opacos lagrimones por la mejilla rugosa de una abuela machi. Llego de improviso la primavera, millones en fuegos artificiales para el vil centenario, vemos jirones de luces a lo Hollywood desde La Moneda. A los comuneros mapuches les enrejaron el cielo. Un estremecimiento de tripas marcará este dieciocho. La carne se quema en la parrilla, el vino blanco con chirimoya se entibia por el calor. El vahído de una nausea ancestral distorsiona el himno patrio que se escucha en casi todos los hogares chilenos.
Tomando vino
Y se la pasa con los espíritus maquinando
ironía tras ironía…
Y se la pasa con las ánimas gestionando
broma cruel tras broma cruel…
¿Será que todo esto es un despropósito?
¿Y puro he malgastado el tiempo
tratando de descifrar los designios de Dios?
¿Será que el ser agnóstica ya no me alcanza?
Y tendré que recurrir a Buda y Alá.
Y tendré que rezarle al universo aún más.
Para que no me aturda el descontento.
Para que no me abrume el vacío.
¿Será que el vino nos acerca al regocijo?
Quizá Jesús quiso decirnos algo
cuando convirtió el agua en vino.
¿Será que Dios tiene un sentido del humor ácido?
¿O simplemente tendrá sentido del humor?
A lo mejor es ligereza.
Y mientras nosotros nos agarramos de las mechas.
Dios observa tranquilo; Tomando vino.
Instinto
- No las vi, tengo instinto.
…
Cuando pasas tres años en terapia; En donde los primeros dos te dicen que la propia salud mental es un peligro para ti misma, y el otro año lo pasas puro vomitando angustias… Les diré que queda cierta desconfianza con la propia salud mental, entonces ya no serás como los demás, ya no le creerás a tu mente, porque ya una vez se fue en arremetida contra uno mismo; Entonces puro queda el instinto…
Lo que suena menos racional y hasta menos cuerdo; Pero es lo que se desarrolla.
…
Si lo importante del instinto, en aquella historia, mi historia, era que el mío estuviera bien, no el de ella; Y a mí no me decía lo mismo que a ella.
A mí me decía que tenía la felicidad enfrente.
Así de insensato.
Yo sospecho que usted se equivoco.
Sabiruría de idiotas
http://corredordefondo3.blogspot.com/2008/06/apegosdjate-ir.html
Bien Clo a soltar la banana.
Aunque tengo más ganas de emborracharme...
Dice la filosofía barata que nos queda el amor
Y me caigo, y es que a veces no me puedo los pies; Lo prueba un moretón en mi rodilla izquierda.
Y nos queda el amor.
¿Cómo se otorga amor?
Esto Señores se parece al infierno, ese de los chinos; donde a pesar de tener arroz, todos se mueren de hambre porque ninguno se auxilia…
Esto Señores, es el alejamiento antinatural.
Esto Señores, es la soledad involuntaria.
Y dice la filosofía barata que nos queda el amor.
¿Reconstruirá el amor?
¿Compondrá almas el amor?
… Dicen Señores que nos queda el amor.
2
Y se me quedó un te quiero entre las entrañas
Y me va como carcomiendo el alma
Y me quita la energía que antes la dedicaba a quererte
Y me concentro en extrañarte
En llamarte con el pensamiento
.
Y tengo como ganas de buscarme
De encontrar a esa mujer pragmática
Que sabe lidiar con las derrotas
Que sabe como llevar la frustración
Que sigue, siempre sigue
Y que tiene como mayor misión ser fuerte.
.
Pero no me busco, ni mucho menos me encuentro
Y es que quizá simplemente ya no me encuentre
No completamente
Porque la vida nos cambia y yo quizá ya cambie
Y la tarea de ser parecida a ellos, a los otros
Ya no me viene.
.
Y más me parezco a nosotras
Y soy más como un personaje de novela rosa
De esos que tanto culpe a Karim de actuar
Y me quedo con la melodía de Amelie
Y el sonido que produce la lluvia afuera
Y me quedo con la mujer que se atreve a sentir.
Y mi alma grita
Aunque mi mayor vicio ya no este a mano; Y me pase gran parte de las horas extrañando o escribiendo, buscando las palabras que hagan que mi alma vomite el dolor.
Aunque esta señores no sea la mejor época de mi vida; Tengo fe, en la vida, en Dios, en mí y en lo humano...
Y es que mi alma me grita que tenga paciencia, que al final todo va estar bien.
No pertenezco
No tengo hogar ni raíces,
ni madre.
Me pierdo entre los confines
de mi propia mente.
¿Dónde yace el lamento?
He visto nacer al firmamento,
cómo el poeta enchufa el amanecer,
me pierdo…
No perezco
nunca pertenecí
y nunca perteneceré.
Soy de las que nació maldita
etérea, perdida, ambivalente,
siempre forastera.
Crees que dejándome me salvas.
Tú te salvas, te escapas.
No tengo hogar ni raíces…
He visto al poeta enchufar el amanecer.
La importancia de la ligereza
Inevitable
Quiero que me ames
de forma irremediable
no porque te convenga
o te acomode
si no más bien
porque para ti
es inevitable.
Sobre los milagros
-¿Quieres que se te repita el milagro? (inquisitivo)
- Sí (convincente)
-Jajajaja… Complicado… (suspicaz)
-Amanece todos los días ¿No? (animada)
...
“Lo más olvidado de lo olvidado”
Hay un cuento de la Isabel Allende “Lo más olvidado de lo olvidado”, donde ella, esa mujer personaje que traía a cuestas grandes heridas, declara: “El miedo es más fuerte que el deseo, el amor, el odio, la culpa, la rabia, más fuerte que la lealtad, el miedo es total”. Y es probable que por esa época la autora pensara lo mismo, en un tiempo en que la vida le mostraba una de las caras menos amables…
Años más tarde, cuando se ha recorrido una gran “distancia” del camino, cuando la experiencia es más grande y se guardan en la memoria una gran cantidad de penas y alegrías, Isabel Allende se retracta, ya no cree que el miedo es más grande, ella cree, afirma y declara que el amor es más fuerte.
Quiero rascarte toda la vida
…el cuerpo se contrae,
tirita, ebulliciona,
se descontrola, explota…
Luego la calma…
Placer…
Y ese abrazo tierno, agradecido,
“quiero rascarte toda la vida…”
Amor…
Quiero abrazarte toda la vida,
y oír de tus sueño, de tus anhelos,
oír esas confesiones avergonzadas…
Quiero oírte, abrazarte.
Los 33 mineros del norte
Hoy supimos que los 33 mineros del norte están vivos, mi primer pensamiento fue: “Chucha que es grande Dios”, mientras daba saltitos y aplaudía frente a la televisión.
Momentos antes, mientras cocinaba y ordenaba la casa, viendo a mi padre parado repitiéndome lo que decían en la tele, pensaba en el machismo y mi posición de resignación ante el hombre que comparte mi ADN y aún me mantiene. Yo le decía que lo más seguro era que los tipos ya estaban muertos, han pasado muchos días, y están tan abajo que el calor debe ser gigantesco… de dónde sacarán agua; Esto pasa porque los dueños de las minas economizan en medidas de seguridad, se llenan los bolsillos a costa de la vida de sus obreros… y de ahí la cantaleta contra la clase alta.
Mi padre, a quién la vida, la soledad y los golpes lo han hecho más humano, me escuchaba con respeto, él tiene la extraña convicción de que ser universitaria me hace sabia, así que siempre me escucha y hasta en ocasiones me cree en forma ciega. Me miró con cierta pena y me dijo que no se sabe, puede ser que estén vivos, que de alguna forma hayan sobrevivido. Y me reflejé en ese hombre, que en ese instante me pareció iluso, porque se supone que yo soy así, ilusa, con la tozuda idea de mantener la inocencia infantil.
Entonces me senté con mi padre a comer; Él me hablaba de los uruguayos que sobrevivieron más de dos meses en la cordillera de los Andes, casi sepultados en la nieve, y así argumentaba su fe, su esperanza en que esos 33 hombres estuvieran vivos; Y el tiempo de dio la razón.
Me quede pensando en los milagros y en lo maravillosos que son…
Y espero
y ni siquiera lucho por arrancármelo
y espero…
¿Qué espero?
Qué vuelvas o salgas de mi sistema
que dejes de recorrerme el cuerpo
así sin aviso, de improviso
por las venas, sin estar presente,
contrayéndome el cuerpo
oprimiéndome el pecho
dejándome sin aliento, en el vacío.
Sabiduría familiar
Sobre el desamor
"Supongo que como para casi todo, para vivir, sobrevivir y superar el desamor no hay recetas…"
Sabiduría choferil
¡Chucha!
...eso será para usted.
...ascenso.
“… comenzó el esforzado ascenso, piedra a piedra, sin mirar para abajo para no sucumbir al vértigo ni hacia arriba para no desalentarse.”
-La isla bajo el mar, Isabel Allende.
Quizá ante la vida, de vez en cuando, se debe actuar de la misma forma, avanzar, sin mirar atrás y sin preocuparse por las pruebas que quedan por delante, avanzar, vivir, luchar, dirigirse hacia los sueños…
Sabiduría rosa
“Si amas algo, déjalo libre. Si vuelve es tuyo, si no, nunca lo fue…”
Y a mí que no me gusta lo rosa… Pero como diría un viejo escritor, quienes muchos califican de malo, nada está completamente errado, hasta un reloj detenido da bien la hora dos veces al día.
Contigo pan y cebolla...
De a poco las cosas se empezaron a resolver, o envolver más, encontró a un proyecto de amor y volvió al hogar materno; No pudo con la presión y huyo; Se encontró frente al mundo con heridas y sola, siguió, como sigue la mayor parte de la gente; ella, como muchos, era capaz de casi sin notar, luchar…
Frente al descalabro que era su vida por entonces, encontró un nuevo proyecto de amor, un tipo alto de gestos toscos y poco demostrativo con los sentimientos. Su historia empezó como un juego, como una fiesta de disfraces, como un bar donde emborracharse, como una cama dónde encontrar el abrazo faltante… Ella siguió, y frente al amor se comporto siguiendo al corazón y continúo siendo rebelde, algo perdida, sin cumplir cabalmente las exigencias de la sociedad.
Casi sin darse cuenta comenzó a compartir la vida con ese tipo alto y tosco, frente a su soledad el estaba presente, sin proponérselos ellos se unieron, sin promesas ni contratos; Y es que era inevitable para ellos vivir así, en un desequilibrio completo, cambiándose de casa, de trabajo, de amigos, pero juntos; Lo único constante en su vida era la compañía del otro.
Cometieron muchos errores, a ratos se hicieron daño, pero se perdonaron y se siguen perdonando. Y frente a crisis provocadas por terceros se posicionan uno junto al otro y se enfrentan al mundo, juntos, apoyándose, reuniéndose cada noche en el lecho y abrazándose. Cuando se enfrentan a crisis provocadas por alguno de los dos discuten, pelean, pero ya luego se posicionan uno al lado del otro y siguen luchando, siempre juntos.
Por eso Leonor, quien no goza de mucha suerte en la vida, quien vive con los justo, en un hogar pequeño, sin lujos y sin poseer todas aquellas cosas que se supone hacen felices a muchos; ríe constantemente, y ofrece su fuerza para contener a otros, porque se sabe afortunada, acompañada, apoyada, amada… Y no es que su fuerza venga solamente de ese amor que comparte con el tipo alto y tosco, ella se sabe fuerte, es sólo que goza de un cómplice que cada día, con sus noches, la conforta, porque con él es pan y cebolla...
Después...
Después de la alegría
Después de la plenitud
Después del amor
Viene la soledad.
Conforme pero
que vendrá después
de la soledad.
-Mario Benedetti
Según la Jana todo otra vez...
Sabiduría ojeada
...y también viceversa
Tengo miedo de verte
necesidad de verte
esperanza de verte
desazones de verte
Tengo ganas de hallarte
preocupación de hallarte
certidumbre de hallarte
pobres dudas de hallarte
Tengo urgencia de oírte
alegría de oírte
buena suerte de oírte
y temores de oírte
O sea
resumiendo
estoy jodido
y radiante
quizá más lo primero
que lo segundo
y también
viceversa.







