
Ensayo y Error...
Últimamente, acompañando a mis pensamientos de caminata, que consisten principalmente en monólogos, diálogos con mi alma, oraciones, carretes inventados, novelas rosa en que soy la protagonista, o la invención de la protagonista, inicios de entradas y preguntas como ¿Por qué se eligió 360º para darle la vuelta entera a los grados y no otro número? He estado preguntándome a qué momento de mi vida volvería, en un retroceso en el tiempo, para hacerlo todo mejor, o distinto, en su defecto, para que el presente no traiga a cuentas lo que trae a cuestas.
El punto es que hoy, cuando me bajé de la micro, terminando de cruzar la calle, lo elegí; Las vacaciones del 2001, justo cuando iba a cursar primero medio; Y empezó la telenovela, yo en el verano con la idea determinante de bajar de peso, llegando a la sala de clases con kilos menos y sabiendo quienes serían mis compañeros, acercándome, a los que ya sé me caerían bien. No rechazando ese beso que una vez, un compañero me quiso dar, porque al final me peso. Cambiándome de escuela, igual no más, porque creo que fue buena idea, haciéndome amiga de inmediato de las personas que lo siguen siendo, saltándome los “ensayos”. Acercándome osadamente al chico que me gustó, y que al final no pasó nada, quién sabe al final quizás y terminábamos ennoviados, tenga usted en cuenta que esto pasaba en mi mente. Y fue ahí cuando la idea me dejo de parecer tan tentativa, y no es que me moleste la idea del pololeo; Lo que sucede es que me percaté, que si hubiese sido así, como en mi dimensión aparte; yo no hubiese terminado dándome besos con otro ser alto en la escalera de mi casa, ni el primero pololeando con otras chicas, o quizá igual, porque seguramente no sería eterna la relación, pero las chicas serían otras, en otro tiempo, y nosotros probablemente no seriamos los mismo; A lo que voy, es que el cambiar mi pasado influiría en muchas vidas, como la del chico alto o las novias del primero y muchas más.
Además que cuando entre a esa primera escuela, me acerque a gente que después no me cayo bien, pero me ayudaron a “localizar” a los que sí; Lo mismo paso en la segunda, y sospecho que forjé mis lazos gracias a “desastres”, sucesos que parecieron medios catastróficos al principio.
También supuse que de seguro no me metería a castellano para luego salirme, vivir un horrible medio año, para al otro meterme a matemática; Y quizá esa parte de mi vida si me sirvió, así lo siento.
Quizá la vida es a ensayo y error; y quien sabe quizá los propios errores son los que nos ayudan a encausarnos a lo hermoso de la vida, como la amistad, la fraternidad, el amor o los éxitos; vaya a saber que encuentra usted hermoso.
No es lo que imagino, o imaginé.
Hay una escena en la película “Réquiem por un sueño”, en la cual la protagonista sentada en la tina, mete la cabeza al agua y da un grito…La pobre está hasta el cuello.
Tengo ganas de dar ese tipo de grito.
Recuerdo, que una ves, hace ya años, cuando estaba en el limbo en mi vida académica, venía de un paseo con una vieja amiga -a la que tontamente perdí- charlábamos de mí, de mi triste y estresante posición, de los pasos a seguir y de que a pesar de todo, era lindo tenernos para hacernos compañía. Esa noche al bajarme de la micro, me adentré al sitio eriazo donde me dejaba el transporte público, y di un grito, uno que medio me liberó del estrés y me hizo conciente del lugar en donde estaba, y recordé que ese lugar es re peligroso, corrí a mi casa.
Creo que la desilusión que me di al darme cuenta, al aceptar mejor dicho, que la vida no es lo que imagino o imaginé, aún no la supero.
O quizá aún no lo acepto por completo…
¡Rayos! A veces creo que me estoy convirtiendo en esos seres que como dice Lemebel sueñan muy poco, sueñan a crédito, no sueñan lo imposible…
Pero ¿Hace bien soñar?
He comenzado a sospechar que las crisis existenciales son una constante en mi ser, si llego así a los 40 va a ser una gran proeza.
Es extraño, la sensación me ha perseguido todo el día.
Alguien está de cumpleaños...
21 de Noviembre.
El día del perdón: Yom Kippur
En el Día Judío del Perdón:
En el día del Yom Kippur, el rabino Elimelekh de Lisensk llevó a sus discípulos adonde trabajaba un albañil.
-Fijaos en el comportamiento de este hombre –les dijo, -pues él consigue entenderse bien con el Señor.
Sin darse cuenta de que estaba siendo observado, el albañil concluyó sus tareas y se acercó a la ventana. Sacó del bolsillo dos pedazos de papel, y los levantó hacia lo alto, diciendo:
-Señor, en una hoja he escrito la lista de mis pecados. He cometido algunos errores, y no tengo por qué esconder que Te ofendí en varias ocasiones. En el otro papel está la relación de Tus faltas para conmigo. Me exigiste más de lo necesario, me trajiste momentos difíciles, y me hiciste sufrir. Si comparamos las dos listas, estás en deuda conmigo. Pero como hoy es el Día del Perdón, Tú me perdonas, yo te perdono, y continuamos juntos nuestro camino durante un año más.
http://www.warriorofthelight.com/espa/index.html
A veces la relación más complicada, es la que se tiene con Dios; Y es que no verlo ya causa un tipo de dilema, el no oírlo causa un tipo incomunicación; Y a ratos el no sentirlo causa frustración y desolación.
Recuerdo que cuando leí esta historia, hace ya algunos años me causo sorpresa, simpatía, empatía y hasta admiración.
Supongo que quien crea en Dios, alguna vez ha sentido que les fallo, actúo injustamente, o en desmedro del propio bien. Pero quienes son piadosos no se atreven a pensar en Dios como un ser que se equivoca y suelen echarse la culpa, o creer que es un tipo de prueba.
Frente a mi relación con el supremo, no sé. Antes lo creía como lo describe la Biblia, a ratos perdonador y a ratos sangriento justiciero; y no sabia si temerle o amarlo. Supongo que termine amándolo, en desmedro de la lógica y el razonamiento escéptico. Creyendo que de alguna forma Él maneja el destino, que tiene un tipo de plan amoroso y sabio; Maktub como dirían en el otro lado del mundo. Y de ese modo me parezco más a los piadosos, creyentes, que al albañil que le dijo a Dios que estaba en deuda con él.
Pero sospecho que a pesar de las diferencias de estatus que existen con Dios, ya que en el consiente humano Él está por encima de todo; muchos tenemos algo que perdonarle, ya sea una perdida, un gran dolor, una gran injusticia, una gran caída, abandonos, frustraciones, etc. Y claro, también hay porqué pedir perdón, como ofensas, el causar dolor a otros, el no cumplir promesas, mentir, etc.
Quizá necesitamos perdonarnos, sentarnos a penar que heridas siguen abiertas, cuales no se han remediado, cuales dan vueltas y vueltas en nuestra alma y hacer algo para sanarlas. Y pensar también qué daños hemos causado, para no repetirlos.
Quizá necesitamos un día del perdón; Y así charlar con el Supremo, decirle que continuamos sin recorres, que le pedimos perdón y que lo perdonamos, que vamos por la vida como cómplices, con la fiesta en paz, confiando, teniendo fe, esforzándonos.
A ver si las heridas cicatrizan.
| Yom Kipur | Comienzo (al ocaso) | Fin (al anochecer) |
| 5769 | 8 de octubre de 2008 | 9 de octubre de 2008 |
| 5770 |
http://es.wikipedia.org/wiki/Yom_Kipur
Por eso escribo...
Este mis amigos es un ejercicio de comunicación...
¿Comunicación con quién se preguntaran ustedes?
Quizá conmigo misma, con las ideas. Pretendo ser profesora, y antes de eso pretendía ser escritora, quizá algún día lo vuelva a pretender y frente a los doblez del destino, intento prepararme.
Migamos que no hablo mucho, frente a un dialogo soy la que menos intervengo, a menos que la competencia sea muy grande y tenga a un ser extremadamente tímido a mi lado, ahí es ese ser el que menos interviene. El asunto es que en el acto de transformar las ideas en palabras claras, descifrables, efectivas y sensibles es un arte, un tipo de ciencia bella y complicada. Y como al parecer mi destino es luchar para alcanzar logros, frente a la traducción de mis ideas en palabras debo esforzarme, practicar, para darme a entender con sencillez, simpleza y belleza.
Por eso escribo, por eso elijo algún tema he intento desarrollarlo, por eso frente a las abrumadas tardes, intento de alguna forma sutil explotar en palabras para que la catarsis trabaje y las ulceras no sean parte de mi cuerpo. Y sea capaz de alguna expresar en palabras mis sentires, mis incógnitas, mis neblinas…
Por eso escribo, como un ejercicio de comunicación; para algún día acercarme a dominar este arte; el arte de comunicar.
Relatividad
Digamos que no creo en verdades absolutas; ni siquiera creo mucho en las verdades. Tampoco creo en las recetas de la vida; cierra círculos, aclara las cosas, se valiente, se honesta, se astuta, se directa, ten coraje, ten calma, grita, baila, detente, juega limpio, muéstrate indiferente, se amable, ama, deja atrás, sal a correr, haz como si fueras sumisa, rompe el hielo, da el primer paso, emprende…
Tantos consejos que andan dando vuelta; y gran parte de la gente cree que son los ingredientes para hacerse feliz o los venden como tal.
A veces participo en el juego, leo y leo; la sabiduría del pueblo, religiosa, de la masa o de individuos.
Quizá a veces hasta creo y hasta los practico.
Pero sospecho que la “creencia” predominante en mi cabeza atareada, es la de que en la vida no hay recetas; porque “estrategias” que parecen resultar en ocasiones, son un terrible desastre en otras; “sutilezas” de la relatividad.
Relatividad.
Quizá si no tuviera esta permanente sensación de perplejidad, incertidumbre, confusión y de estar perdida; no escribiría al aire.
Maldita relatividad, a veces la odio tanto, y otras me fascina.
Las etapas.
Siempre es preciso saber cuándo se acaba una etapa de la vida. Si insistes en permanecer en ella, más allá del tiempo necesario, pierdes la alegría y el sentido del resto. Cerrando círculos, O cerrando puertas, O cerrando capítulos. Como quiera llamarlo, lo importante es poder cerrarlos, dejar ir momentos de la vida que se van clausurando.
¿Terminó con su trabajo? ¿Se acabó la relación? ¿Ya no vive más en esa casa? ¿Debe irse viaje? ¿La amistad se acabó?
Puede pasarse mucho tiempo de su presente "revolcándose" en los porqués,
en devolver el casete y tratar de entender por qué sucedió tal o cual hecho.
El desgaste va a ser infinito porque en la vida, usted, yo, su amigo, sus hijos, sus hermanas, todos y todas estamos abocados a ir cerrando capítulos, a pasar la hoja, a terminar con etapas, o con momentos de la vida y seguir adelante.
No podemos estar en el presente añorando el pasado. Ni siquiera preguntándonos por qué. Lo que sucedió, sucedió, y hay que soltar, hay que desprenderse. No podemos ser niños eternos, ni adolescentes tardíos, ni empleados de empresas inexistentes, ni tener vínculos con quien no quiere estar vinculado a nosotros.
No ¡Los hechos pasan y hay que dejarlos ir! Por eso a veces es tan importante destruir recuerdos, regalar presentes, cambiar de casa, papeles por romper, documentos por tirar, libros por vender o regalar. Los cambios externos pueden simbolizar procesos interiores de superación. Dejar ir, soltar, desprenderse. En la vida nadie juega con las cartas marcadas, y hay que aprender a perder y a ganar. Hay que dejar ir, hay que pasar la hoja, hay que vivir sólo lo que tenemos en el presente. El pasado ya pasó.
No esperen que le devuelvan, no espere que le reconozcan, no espere que alguna vez se den cuenta de quién es usted. Suelte el resentimiento, el prender "su televisor personal" para darle y darle al asunto, lo único que consigue es dañarlo mentalmente, envenenarlo, amargarlo.
La vida está para adelante, nunca para atrás. Porque si usted anda por la vida dejando “puertas abiertas”, por si acaso, nunca podrá desprenderse ni vivir lo de hoy con satisfacción. Noviazgos o amistades que no clausuran, posibilidades de "regresar" (¿a qué?), necesidad de aclaraciones, palabras que no se dijeron, silencios que lo invadieron ¡Si puede enfrentarlos ya y ahora, hágalo! Si no, déjelo ir, cierre capítulos. Dígase a usted mismo que no, que no vuelve.
Pero no por orgullo ni soberbia, sino porque usted ya no encaja allí, en ese lugar, en ese corazón, en esa habitación, en esa casa, en ese escritorio, en ese oficio. Usted ya no es el mismo que se fue, hace dos días, hace tres meses, hace un año, por lo tanto, no hay nada a que volver.
Cierre la puerta pase la hoja, cierre el círculo. Ni usted será el mismo, ni el entorno al que regresa será igual, porque en la vida nada se queda quieto, nada es estático.
Es salud mental, amor por usted mismo, desprender lo que ya no está en su vida. Recuerde que nada ni nadie es indispensable. Ni una persona, ni un lugar, ni un trabajo, nada es vital para vivir porque: Cuando usted vino a este mundo “llegó” sin ese adhesivo, por lo tanto es "costumbre" vivir pegado a él, y es un trabajo personal aprender a vivir sin él, sin el adhesivo humano o físico que hoy le duele dejar ir. Es un proceso de aprender a desprenderse y, humanamente se puede lograr porque, le repito, nada ni nadie nos es indispensable. Sólo es costumbre, apego, necesidad.
Pero.... cierre, clausure, limpie, tire, oxigene, despréndase, sacuda, suelte. Hay tantas palabras para significar salud mental y cualquiera que sea la que escoja, le ayudará definitivamente a seguir para adelante con tranquilidad.
¡Esa es la vida!
-Paulo Cohelho.
Mar adentro
"Mar adentro, mar adentro. Y en la ingravidez del fondo, donde se cumplen los sueños. Se unen tantas voluntades para cumplir un deseo. Un beso enciende la vida con un relámpago y un trueno. Y en una metamorfosis mi cuerpo ya no es mi cuerpo. Es como penetrar al centro del universo. El abrazo más pueril y el más puro de los besos, hasta vernos reducidos en un único deseo. Tu mirada y mi mirada, como un eco repitiendo, sin palabras: más adentro, más adentro. Hasta el más allá del todo por la sangre y por los huesos. Pero me despierto siempre y siempre quiero estar muerto. Para seguir con mi boca enredada en tus cabellos."
¿Dar sin recibir?
Sospecho que la religión siempre va a causar un cierto remezón en mi alma. Sospecho que de alguna forma poseo las características para ser una devota cristiana, budista o lo que sea. Pero el asunto es que lo he intentado, al menos por las tendencias cristianas y no me ha funcionado. Ya que el seguimiento del santo libro me provoca una crisis existencial tan grande que hasta enferma mi cuerpo. Pero a pesar de ello, recaigo, como un alcohólico que guarda una botella de licor bajo su colchón y de vez en cuando bebe una tapita, o se emborracha.
Lo que hoy inquietó mi alma, o aquel ser religioso dentro de mi estómago, fue un texto que por simple coincidencia leí en Facebook; sí porque yo en vez de estar estudiando para mi prueba de mañana, estaba ociando en aquel lugar, cuando me encuentro con la semejante novedad que en este tipo de comunidad existen “notas escritas”, y frente a aquella necesidad de leer pensamientos ajenos me quede leyendo; ¿Dar sin recibir?
Un tipo que dirige confirmaciones hace un tipo de discurso sobre el tema: “Dar sin recibir”, trasladándome a los tiempos en que escuchaba palabras bonitas, de gente bonita, que me hablaban de amor generoso, recelo ante Dios y humildad; el dar la otra mejilla y todo aquello que conoce quien tuvo siquiera un poco de crianza cristiana.
Y ante las ausencias de tomar aquella tapita del licor escondido bajo el colchón; me emborracho, porque si bien creo en Dios y a menudo oro, me pregunto si en verdad ese Ser Supremo desea que demos sin esperar nada a cambio, o a cambio, mejor dicho, del cielo; porque entre ejemplos y citas bíblicas, este tipo afirmó que a pesar de que parecía que nada estábamos recibiendo, en algún momento la “recompensa” seria dada, y Dios sería el que nos retribuiría y que a fin de cuentas es Él el que recogía aquel cariño que pareció no ser recibido por terceros, se oye bonito. Entonces ¿Realmente se está dando sin esperar nada a cambio? Contradicciones religiosas que provocan que caiga en crisis existenciales.
Pero a pesar de ello, y tomando en cuenta que mi fe es tan amorfa como una plasticina aplastada. Digamos que sospecho que quizá Dios si espera que demos sin esperar algo a cambio, ni siquiera que Él nos recompense. Por pura solidaridad o naturaleza. Y creo que no es tan difícil, pero cuando el dar es una conducta reiterada y no son objetos los que se están regalando, sino sentimientos y hasta amor, quizá el asunto se torna más complicado. Porque uno puede querer mucho a una amiga, amigo, amante o persona X, llamarla, buscarla, invitarla a paseos, etc. Y cuando los rechazos empiezan a ser frecuentes, y el entusiasmo por los encuentros no son el mismo y la complicidad es casi inexistente, creo que el asunto se vuelve un poco triste y quizá hasta insano, y se opta por el silencio, las distancias, por desistir y se deja de dar ese cariño que se tenía dentro. Y varias de las veces sucede sin darnos ni cuenta…
¿Entonces estoy pecando? ¿Acaso debo buscar otra forma de entregar el cariño? ¿Pero si no es con la presencia o el estar cómo se entrega el amor? ¿Dios espera que sigamos estando a pesar de la ausencia o desinterés de la contraparte? ¿Y cuando ese entregar cariño no retribuido no permite avanzar?
¿Y que se hace con el amor? ¿El romántico? ¿Acaso ese tipo de amor no es de a dos? ¿Lo sigo entregando? ¿Acaso el desamor no se enfrenta siguiendo el camino y esperando a que la vida avance?
¿Me estaré confundiendo?
Despedida
La Marioneta
"Si por un instante Dios se olvidara de que soy una marioneta de trapo y me regalara un trozo de vida, posiblemente no diría todo lo que pienso, pero en definitiva pensaría todo lo que digo.
Daría valor a las cosas, no por lo que valen, sino por lo que significan. Dormiría poco, soñaría más, entiendo que por cada minuto que cerramos los ojos, perdemos sesenta segundos de luz. Andaría cuando los demás se detienen, despertaría cuando los demás duermen.Escucharía cuando los demás hablan, y ¡cómo disfrutaría de un buen helado de chocolate!
Si Dios me obsequiara un trozo de vida, vestiría sencillo, me tiraría de bruces al sol, dejando descubierto, no solamente mi cuerpo sino mi alma.
Dios mío, si yo tuviera un corazón, escribiría mi odio sobre el hielo, esperaría a que saliera el sol. Pintaría, con un sueño de Van Gogh, sobre las estrellas un poema de Benedetti y una canción de Serrat, sería la serenata que le ofrecería a la luna. Regaría con mis lágrimas las rosas para sentir el dolor de sus espinas y el encarnado beso de sus pétalos...
Dios mío, si yo tuviera un trozo de vida..... No dejaría pasar un solo día sin decirle a la gente que quiero, que la quiero. Convencería a cada mujer u hombre de que son mis favoritos y viviría enamorado del amor. A los hombres les probaría cuán equivocados están al pensar que dejan de enamorarse cuando envejecen ¡Sin saber que envejecen cuando dejan de enamorarse!
A un niño le daría alas, pero le dejaría que él solo aprendiese a volar. A los viejos les enseñaría que la muerte no llega con la vejez, sino con el olvido.
Tantas cosas he aprendido de ustedes, los hombres..... He aprendido que todo el mundo quiere vivir en la cima de la montaña, sin saber que la verdadera felicidad está en la forma de subir la escarpada. He aprendido que cuando un recién nacido aprieta con su pequeño puño por vez primera, el dedo del padre, lo tiene atrapado por siempre. He aprendido que un hombre sólo tiene derecho a mirar a otro hacia abajo, cuando ha de ayudarle a levantarse. Son tantas las cosas que he podido aprender de ustedes, que realmente de mucho no habrán de servir, porque cuando me guarden dentro de esa maleta, infelizmente me estaré muriendo".
-Johnny Welch (‘?)
-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-
Existe una polémica sobre el autor de esta obra, muchos se lo atribuyen a Gabriel García Márquez, quien al parecer niega su autoría y afirma que el nunca escribiría algo tan ridículo.
Pero escabullendo por los recónditos parajes de Internet me he encontrado con varias versiones, que van desde una estafa de una editorial a que el mismo García Márquez lo escribió antes de ser famoso y ahora se avergüenza de la poca calidad de su escrito.
Pero la más plausible, hasta el momento, parece ser la que Johnny Welch, un comediante mejicano y ventrílocuo es el autor, y fue de la boca de su marioneta, Don Monfles, de donde salieron estas bellas palabras; Y que para esclarar esta situación, estuvieron en el noticiero de Joaquin Lopez Doriga, tanto Gabriel García Márquez como Mofles, donde el escritor dijo que era un poema muy bonito que mucha gente le atribuía a el, pero que no era de el.
Por mi parte me encanta este poema, es el notar y valorar las sensaciones de la vida, de los sentimientos, de las personas, de las experiencias. Y me parece bastante lógico que lo haya escrito un comediante, porque las personas que dedican su vida a hacernos reír, suelen ser sensibles, inteligentes, críticos y ven el mundo desde una perspectiva diferente; logran de alguna forma ver lo graciosos, lo bello, lo real y resaltarlo contarlo con gracia.
Además desde hace años, cuando leo este poema me imagino a una marioneta recitando ente poema, sobre una rodilla y un lúgubre escenario.
Triskel

Símbolo de origen celta, que también se ha visto en culturas tan distantes como la cultura guerrera china, y su diseño está lleno de variantes e incógnitas misteriosas.
Para los celtas el número 3 era el símbolo de la divinidad, lo cual no es de extrañar, ya que gran parte de las creencias desde oriente hasta occidente, coinciden con el valor místico y divino que encierra este número; como la divina trinidad en el caso de la religión católica.
Según la cultura celta, este símbolo representa:
-La evolución y el crecimiento.
-El equilibrio entre cuerpo, mente y espíritu.
-Los tres elementos fundamentales, el agua, la tierra y el aire.
-Las tres dimensiones, alto, ancho y largo.
-La trinidad Pasado, Presente y Futuro.
Además manifiesta el principio y el fin, la eterna evolución y el aprendizaje perpetuo.
A pesar de la antigüedad del triskel, representa creencias y cultos vivientes, que le atribuyen a este símbolo poderes curativos, pacificadores y hasta mágicos, además de connotaciones espirituales.
PD: La historia y el significado de este símbolo produce que me parezca fascinante y un gran candidato a ser tatuado.
Netgrafía:
http://www.wikilearning.com/articulo/el_triskel_la_trinidad_celta-la_figura_del_triskel/19885-3
http://www.esquinamagica.com/articulosombras.php?id1=2&id2=21&idar=99
Wikipedia
Reinventarse
Sospecho que el estancamiento se parece mucho a la muerte; y es quizá aún peor, por que de la muerte se sabe poco y cabe la posibilidad que sea un proceso lindo o sin síntomas, como un largo sueño sin imagines ni emociones; Lo cual se parecería mucho a como se era antes de nacer, lo cual no es tan aterrador. En cambio el estancamiento es asfixiante; frustrante, triste, invadido de ansiedad.
He pensado en la palabra reinventarse; A ratos me entran unas enormes ganas de escapar, de marcharme al mar. Pedir un empleo de camarera de medio tiempo, vivir en un pequeño cuarto, con un colchón tirado, una radio y varios libros; Cerca del mar. Caminar por la húmeda arena cada mañana, con los zapatos en las manos, haciéndolos oscilar. Vivir de nuevo, sin memoria; serenándome con el sonar del oleaje, maravillándome con la inmensidad del océano. Descansando de lo que hoy es rutina, de de las memorias, de las trabas, de la vida.
Pero, y pareciera que siempre hay un pero; Quizá no tengo el coraje o las ganas, porque mal que mal tengo una vida, un proyecto, una familia, amigos, gente que quiero. Y a ellos no los puedo borrar por irme a vivir en austeridad y descomunicada a orillas del mar.
Así que he estado negociando con mi alma, o lo que sea que haya adentro de mí que me pide escapar y le he dicho que el precio seria demasiado alto, quizá más que la recompensa, porque vivo ligada a gente y a lo que creo es un sueño, además los recursos para el escape son limitados. Así que le he propuesto a este ente intrínsico que desarrollemos otra alternativa, que no me obligue a abandonar ni a los que quiero ni a mi carrera.
Reinventarse
Un proceso que quizá suena difícil, pero que sospecho es fructífero y satisfactorio.
Reinventarse
Palabrilla que ha rondado mi cabeza y quizá hasta mi espíritu, que hizo que cambiara la dirección de este blog a costo que de aquellos pocos, que de vez en cuando lo visitaban, perdieran el rastro; Me pusiera a dieta, tirara más de la mitad de mi ropa, objetos que no me gustaban pero tenía por “recuerdo”, cambiara mi cuenta de mail, me atreviera a participar en concursos literarios, redecorara en cierta forma mi cuarto y me llenara de proyectos de cambios.
Reinventarse
Mutación, quizá física, algo mental y hasta espiritual.
11 y 6
En un café se vieron por casualidad
cansados en el alma de tanto andar,
ella tenía un clavel en la mano.
Èl se acercó y la preguntó si andaba bien
llegaba a la ventana en puntas de pie
y la llevó a caminar por Corrientes.
Miren todos, ellos solos
pueden más que el amor
y son más fuertes que el Olimpo.
Se escondieron en el centro
y en el baño de un bar sellaron todo con un beso.
Durante un mes vendieron rosas en "La Paz"
presiento que no importaba nada más
y entre los dos juntaban algo.
No sé por qué pero jamás los volví a ver
él carga con 11 y ella con 6
y se reía, él le daba la luna.
Miren todos, ellos solos
pueden más que el amor
y son más fuertes que el Olimpo.
Se escondieron en el centro
y en el baño de un bar sellaron todo con un beso.
-Fito Paez
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Los café tienen un no sé qué, parecen estructuras de cuentos, oníricos. En los tiempos en que las “expresiones románticas” me parecían tan inteligentes como meter los dedos a un enchufe, esta canción fue una de las pocas que no fue vetada.
Hace años, invente un cuento -que penosamente se perdió en un formateo- que se parece a esta historia, una proyección quizá de un suceso que me hubiese gustado vivir de grande.
Sospecho que ya estoy grande, y que a ratos me gustaría que la vida se pareciera un poco a esta canción.
Veamos que se puede hacer…
Inmovilizada
Siento que desde hace mucho tiempo no avanzo, como si caminara en círculos, pérdida; Pérdida y estancada, detenida, retenida por un no sé qué, inmovilizada.
Pasos en círculos, intentos infructíferos.
Antes de nacer nos deberían advertir que la vida es inmensamente confusa, dolida; Quizá lo hacen y uno se olvida en el camino que lo aceptó, y que lo que le queda es acatar los términos o renunciar al contrato.
¿Qué es la verdad?
Se suele hablar de la verdad, está presente en el lenguaje cotidiano, se clasifica un hecho o proposición como verdadero o no verdadero, algunos la buscan como si fuera un objeto y hasta otros creen poseerla. Pero ¿Qué en la verdad?
Al parecer es un concepto primitivo, que se posee o no posee, que se adquiere a través de los años y que está en la mente sin poder definirla. Y de la cual deriva una gran función, el clasificar algo como verdadero o no verdadero.
Quizá se podría decir que la verdad es aquello que está de acuerdo con los hechos o la realidad, pero se cae en una clasificación o comparación más que en una definición; Algo es verdad si es real. Pero ¿Qué es real? ¿Qué son los hechos? ¿Son verdades? Se vuelve al principio, casi a la pregunta inicial, es por ello que la verdad es un concepto primitivo, primario, una idea que se tiene porqué se adquirió en los primeros años, pero que no se sabe bien qué es o al menos esa idea no se logra poner en palabras a cabalidad.
Pero de este concepto primario nace una función importantísima, el clasificar algo como verdadero o no verdadero, y esto el ser humano lo logra gracias a acuerdos actuales o previos y lo hace porque es conducente, es lo que ha ayudado a evolucionar a la raza humana hasta ahora, lo hace por que lo necesita, para ayudar responder a las interrogantes que le nacen del mundo, de su entorno, de la realidad y el clasificar “algo” como verdadero o no verdadero le ayuda a dominar la realidad y su entorno, y es esto lo que le permite avanzar. Es por ello que el ser humano en el principio del tiempo necesitó crear esta idea, esta clasificación de lo verdadero y lo no verdadero, sin saber bien que es verdad, sin necesitar estrictamente definirla, ya que es más importante su función, el clasificar, que su definición.
Al parecer a lo largo de los años, la humanidad ha ido creando la clasificación de lo que es verdad, y dependiendo de la época, lugar geográfico y cultura, cada grupo humano ha creado su propia clasificación, en un consenso; Y a distintas culturas distintos criterios, a distintos criterios distintos consensos y a distintos consensos, distintas verdades, es por ello que la clasificación de lo que es o no verdad es relativa, creada por el ser humano, como una forma de poner orden, de dar paz al alma y de poder llegar algo.
En conclusión, no se puede definir lo que es verdad, es una idea primitiva, primaria, pero gracias a los acuerdos mutuos de la humanidad, si se puede clasificar “algo” como verdadero o no verdadero, sin ser necesariamente esta clasificación siempre igual en las distintas culturas y épocas, pero es lo que hasta ahora ha sido útil.
...sobre mutar
Hadas...

Me gustaría, que de vez en cuando,
la vida se pareciera un poco más
a un cuento de hadas
que a lo que le llaman realidad…



