...no encuentro la palabra
Abrazo 2010

Matemática en Chile y Taiwan
Jueves
- Clo yo creo que tu y yo nos parecemos…
- ¿En qué?
- En que somos diferentes
- Todos somos diferentes…
- Sí, pero nosotros nos parecemos en nuestras diferencias…
- Yaaa…
- Sí, en la forma en que vemos la vida, la forma en la que la enfrentamos…
- (¿Me estará joteando?) Aammm… ¿Nos parecemos en los cascarrabias? Porque en el sentido del humor no…
- Jajaja, un poco en eso, pero más en cómo nos defendemos, en cómo vivimos…
- (¡Chucha!) Yo creo que nos parecemos en que no nos esforzamos mucho en encajar, y nos mostramos más como somos…
- Sí, es eso, somos atípicos…
- Sí, pero tu más, yo a veces paso piola en algunos contextos, es mi estrategia, tu no puedes...
- Jajajajja… pesa…
M: Clo ¿Por qué me llamaste a las tres de la mañana?
C: Es que soy un poco psicópata…
J: No si la Clo quería declararte su amor.
C: Sí Martín, es que no me aguantaba, quería hacerte propuestas indecentes…
T: Propuestas cochinas; “Te quiero hacer una propuesta cochina, vamos a hacer barro y nos ensuciamos…”
C: Jajaja, se parece a lo picantes…
T: ¿Ah?
C: Son muy cochinos para tus inocentes oídos… parece que hablé sin sentido… ¿A Parra lo musicalizaron los picantes?... quizá era otro poeta y otro grupo… se me confunden los personajes…
T: Jajajaja…
- Tuto me gusta tu apodo, Tuto.
- Si a mi igual, aunque la gente insiste en llamarme por mi nombre.
(Lo pellizco)
- ¡Au! ¡Estúpida!
- Tuto no me digas así.
- Lo siento Clo, pero estoy pegado con esa palabra… ¡Au!
- Lo siento Tuto, pero estoy pegada con pellizcar… Pucha me doy miedo…
- A mí igual, estás más loca que yo y eso es difícil…
C: Sabes que loca, entrega tu el trabajo ¿Cambiaste la parte que faltaba?
R: Sí
C: Entonces no falta nada…
R: Pero quería que lo vieras por si no te gusta, cambiarla e imprimir esa hoja de nuevo…
C: Apuesto que no la cambiaste y esperas que yo lo haga…
R: No, si yo la cambie, si era poco…
C: Entonces entrega el trabajo, yo me voy a mi casa, estoy chata…
R: Pero…
(Le corto, hice el resto casi sola, que lo entregue ella)
P: ¿Quería que fueras?
C: Sí, pero no pienso ir, que entregue ella el trabajo, que haga algo… (Tengo derecho a pataleo… como el artefacto de Parra)
¿Por qué estudiar? (o no se parezca al presidente)
¿PORQUÉ ESTUDIAR HISTORIA?
a) Porque Robinson Crusoe, NO EXISTIÓ.
b) Porque Nicanor Parra, esta VIVO.
c) Porque el Canelo y no el laurel, es el árbol sagrado del pueblo Mapuche.
d) Porque Checoslovaquia, dejó de existir como tal en 1992, por lo tanto no se puede visitar.
e) Por que Alemania ya no es NAZI....
f) TODAS LAS ANTERIORES.
No a la disminución de horas de historia.
(De Facebook)
Esta pregunta nació, supongo (si mi poder de deducción no me falla), emulando y satirizando los errores de “nuestro presidente”, ese que cuando recibía el poder, muchos pedían, mientras la tierra temblaba, le cayera una lámpara o pedazo de cornisa en la cabeza… (quizá era sólo yo).
El Nico, dice que salgo beneficiada con el cambio curricular, que tendré más trabajo; Puede que sea cierto; Pero yo sueño con una educación diversa he integrada… que forme personas criticas…
Me acuerdo de lo que dijo Benedetti:
…para mí sólo existen dos vías para adquirir conciencia política: Una es el hambre y el despojo, la otra es la educación…
Cuando era chica llegué a la misma conclusión; cuando me pasaba tardes entera preguntándome porque Allende no tuvo éxito en su empresa; Porqué si el cuento sonaba tan lindo, porqué si era un intento de dar vuelta la tortilla todo quedó en su muerte, en la aniquilación de la democracia, en el genocidio, en el terror… En que el pez grande se comiera al chico… en esta selva capitalista…
Entonces le hablaba al espíritu de Allende, la gente siguió tu empresa, la empresa de muchos, por el abuso, por el maltrato recibido, por el hambre… cambiar el trato, las condiciones de vida fue el empuje; pero faltó educar al pueblo antes de recibir poder…
Y fue en parte por esta razón por la que mi sueño desde la niñez fue ser profesora; Poseía una fe pueril en la educación; aún la tengo, a pesar de ya verle también el lado “B” (el malvado)… Aún sueño con una educación que concientice, que critique, que actué, que libere…
Más que libere…
(Recordándome cuál es mi lucha, en estos tiempos en que el cansancio, el insomnio y la frustración son constantes: ¡Maldito fin de semestre!)
...gracias por el fuego.
Mis hijos premonitorios ya tienen nombre, desde hace años, Alejandro, Sofía y Lucas… No sé bien porque vaticino con hijos, mi instinto maternal se ha pronunciado pocas veces en mi vida, y creo que la única situación que recuerdo en este momento (porque me han contado) es cuando me preguntaron a los cinco años qué quería ser cuando grande y respondí que mamá… Y es tan grande esa ausencia, tan grande la resistencia que pongo a aquel rol que la abstinencia a sido una de mis estrategias…
No sé porqué escribo de esto; Es una de esas tardes que dedico a la vida académica, que leo el final de un libro como recreo, para despejar la mente de integrales y graficas que no logro imaginar cabalmente…
Pero esta vez, y como muchas, el libro me deja pensando, me deja en esa dimensión de los sabores reforzados, dónde la sensación de desconcierto crece, se aglutina, me pesan los brazos, me duele el estómago, tengo hambre… Hay gente que muere de hambre ¿Aún hay gente que muere de hambre? Sí, un montón porque no tiene qué comer y otro montón por pura decisión…
Bendetti y ese porque eres mía /porque no eres mía ; Benedetti y ese golpe que me da cada vez que lo leo, Benedetti que murió para mi cumpleaños 23… Benedetti ese poeta que dice cada cursilería, pero sus palabras no me producen esas ganas de burlarme como las frases hechas, rehechas de la telenovelas, por el contrario me desnudan, me pesan, me calan hondo, me… me duelen, me alegran… me provocan…
Me hacen reflexionar…
…
Como almas vulnerables…
Cada vez que pienso en el suicidio, se me vienen a la cabeza los hijos premonitorios, y esa loca certeza de que existirán, de que quizá ya existen, y sé que no tomaré la decisión, porqué aún me falta criar a esos tres chicos… Y sé que suena descabellado, pero también lo es quizá la idea del suicidio, también lo es quizá escribir aquí al viento, también lo es leer a Benedetti cuando sé que me va desconcentrar el resto del día, que me quedaré mirando la pared, sintiendo, pensando… sintiendo. (Mientras debería estar estudiando)
Prometeo que les entregó el fuego a los hombres…
Prometeo que les robó el fuego a los dioses;
Prometeo…
gracias por el fuego.
El club de los suicidas (o cómo creí que el espíritu de Stevensos jugaba con migo)
“El Acto más importante que realizamos cada día es tomar la decisión de no suicidarnos."
"No hay más que un problema filosófico verdaderamente serio: el suicidio"
-Albert Camus
No sé en que contexto Camus escribió estas frases, investigué sobre él porque en un libro de Marcela Serrado decía que un personaje de él había asesinado a un hombre porque sentía calor; Lo que me llamó la atención; aunque creo que ya antes me habían hablado de él, hace tiempo alguien me dijo que él había dicho: "Todo cuanto sé con mayor certeza sobre la moral y las obligaciones de los hombres, al fútbol se lo debo." A mi no me gusta el fútbol y a ratos la palabra moral me sabe a un conjunto de reglas que nadie tiene bien en claro porque sigue…
Volviendo al suicidio; Hace un tiempo vi la película “El club de los suicidas”, es española y cuenta la historia de un grupo que va a terapia para no suicidarse, pero como que la terapia no les hace mucho efecto y para ahorrarse todo el trabajo engorroso que conlleva suicidarse; como tener que atentar contra uno mismo, calcular no quedar vivo en el intento, el peso de dejar la estela en la familia y amigos que un familiar o amigo se suicidó, etc. Forman este club copiándole la idea a un cuento de Stevenson; el asunto es que juegan a la cartas, con un mazo español, al que le toca el as de espada gana y al que le toca el as de bastos pierde, entonces el perdedor debe “asesinar” al ganador…
Dado que la película me gusto y con las ganas de leer sobre lo que escribía Stevenson sobre el suicidio, saque el libro en mi U, leí el cuento de vuelta a mi casa y me desilusionó; Lo encontré moralista, poco reflexivo, como leer los libros religiosos de mi mamá, que cuestionan poco y te dicen lo que está bien y lo que está mal… Así que no leí los otros cuentos de Stevenson y me puse a leer a Collyer… Y le dije al que quiso escucharme que me había cargado el cuentito; Y que el negocio de instaurar un club de los suicidas parecía rentable…
Lo curioso es que un día de esos en que despierto simplemente melancólica, cansada; cuando el absurdo me golpea, cuando salía atrasada y desganada hacía la universidad, afuera de mi puerta había un as de espada, recogí la carta y la guardé en mi billetera. Quizá alguien me asesine, me dije; Quizá es una señal que deba suicidarme… quizá… es una jugarreta de Stevenson que no le agrada que hable mal de su cuento y que haya dado vuelta la “moraleja”.
Mientras iba en el metro, con algún libro en la mano, incapaz de concentrarme; Me pregunté como muchas otras veces sobre la posibilidad del suicidio; Pensé el la colorida y esa frase que siempre me da vueltas: “Si yo volviera a nacer sería un despropósito”, pensé en que quiero leer a Bolaño, los “Detectives salvajes” y “2666”, pensé en que me gusta hacer clases, pasearme por la sala respondiendo a consultas; Que cada vez que hago alguna clase salgo satisfecha, pensé en el alma… en que aún no sé bien cómo definirla; pensé en la resistencia, en las fuerzas de las hembras, pensé en que quería saber el final del libro de turno… Pensé en la música y en cómo hace que sienta tanto, como el teatro o la danza. Pensé en las conversaciones de bares y que adoro los momentos en que hablo sin mucho sentido…
Pensé que la vida es un despropósito, pero que mi apuesta y experimento está en vivirla.
(-Quiero leer a Camus.
-Léelo
-Sí, después de Benedetti.
-Pensé que ya habías terminado.
- No, he andado ocupada con la vida académica. Tengo hambre.
-Pues come
-Sí, veré que hay en el refri
-Pides poco Clo.
-Sí)
Los "combos del Mineduc" y los "semáforos de Lavín" (o la "pelolais" representante)
Hoy me dijeron que las becas de los Postgrados y Magíster en mi U se habían postergado, Pregunté porqué y alguien me dijo que la representante del ministerio de educación se había “picado”…
Lo que sucede es que hace algunas semana hubo un congreso en mi universidad, obviamente hablaba de educación; de las pruebas estandarizadas, las reformas que se pensaban hacer, los estudios sobre sectores “vulnerables”, etc. El asunto es que se apareció una representante del ministerio de educación, toda linda ella; y presentó a su público las distintas opciones que se pensaban implementar para acceder a becas y beneficios; Los presentó como “combos”, parecía una promotora de esas flacuchentas y “pelolais” que venden autos… Así que el público, con orígenes seguramente más humildes que el de ella y que sueña con que la educación sea un derecho y no un servicio mercantil, comenzó a pifiar de vez en cuando, manifestación al que ella hizo caso omiso o bien tomo como piropo, no sé, pero siguió con sus combos. Luego habló de las becas completas para los que sacaran más de 600 puntos, que ahora si entraría buenos estudiantes a la carrera de pedagogía, como si los que estuvieran ahí fueran malos (ya tenían ganas de lincharla). Luego habló del famosos semáforo de Lavín y que las escuelas que “sacaran” rojo tres veces serían cerradas; Más política de mercado, más molestia del público.
Cuándo la representante terminó de exponer sus “maravillosos combos” y la magnifica idea de cerrar colegios, se iba diciendo que no había preguntas. Pero antes que desapareciera dejando a varios con algún tipo de úlcera, un profesor le hizo una pregunta, no la recuerdo bien, algo así como si consideraba apropiado referirse a las opciones de “beneficios” como “combos” y si no creía que la educación era un derecho. Ella “pinturita” que se había aprendido la presentación en la mañana, miró algo desconcertada, caballero le dijo, no me diga caballero, yo soy profesor… Y con esas palabras el “profe” se ganó aplausos… Ella respondió que sí era un derecho, que por lo mismo se otorgaban beneficios y quiso escapar, diciendo que no estaba acostumbrada a esto, que en “la Chile” y en la “Católica” ella exponía y el público escuchaba, siguiendo las normas del buen comportamiento…
En fin, cuándo la discusión entre estudiantes, profesores, coordinadores, etc, y ella la pinturita mirando con horror, y el caos reinaba… una amiga empezó a demandar atención y antes que la “pelolais” despareciera le preguntó: Sobre el asunto de los semáforos ¿Cómo se pretende medir con la misma vara a los sectores pobres, donde el 90% del patrimonio cultural se lo entrega la escuela, frente a los sectores adinerados, donde el 90% del patrimonio cultural se lo otorga la “la casa”? ¿Y además cerrar a los colegios pobres que el mismo gobierno no apoya lo suficiente porque no rinden igual que el de los ricos? Mi amiga sacó aplausos… La representante respondió que tenían que esforzarse… Y frente a un montón de contra argumentos, gritados y desordenados salió huyendo. Casi hubo que sacarla con carabineros para que no la “apiedraran”…
“Vieja culiá” fue mi primer comentario, como de seguro ella creció pal’ otro lao de la plaza italia, y pagaba en colegiatura lo que mis papas reunían en dos sueldos, jura que los pobres se quejan de llenos, que son flojos, que andan cochinos y que deben ser medios tontitos… Me salió lo resentida social que tengo y deteste a la pinturita, deteste a Piñera, y a todos los rubios que tienen como mayor dilema que zapatos ponerse hoy… y me dio más rabia, porque si mandan a una representante así del MINEDUC, quiere decir que ni vislumbran hacer planes diferenciados para las escuelas pobres, con estudiantes pobres, que viven en sectores donde la delincuencia salta a la vista, donde muchas de las familias están mal constituidas y tienen que crecer en un ambiente inseguro, conflictivo y violento; Y a esos niños se les mide con la misma herramienta, que a los niños que llegan a su casa y las nana les sirve la comida; donde la mamá o el papá si sabe quién es Mario Benedetti; donde si hay libros y recursos, y la seguridad la compran, la educación la compran… el pan lo compran...
Y por todas esas “injusticias”, ahora además les cerraran los colegios, porque son “malos” estudiantes, porqué no se esforzaron lo suficiente…
“Vieja culiá”
La misma que al parecer, dicen los rumores de pasillos, congeló las becas de Postgrados y Magíster en mi U; lo cuál me suena inaudito…
Robar una vida...
"Rayuela"
...es en esa lucha que uno vence (carta a un amor añejo)
No sé si te amé; a lo mejor soy como el chico de “La fuerza de Scheccid”, ese libro que me contaron, donde él se enamora de una chica, pero nota que en realidad se enamoró de cómo la imaginaba, típico libro para adolescentes…
Descubro que hay un vacío en mi alma; ese que pretendo llenar leyendo, estudiando, haciendo clases, soñando, orándole al Dios sin religión, en el que creo, pero que hace tiempo no siento…
Y es que no creo que seas mi salvación, en términos razonables no te parecías a eso; ni te creía mi salvación; Te creía mi amante, acompañante, mi proyecto de amor… En realidad no creía mucho, no reflexionaba mucho; Pero a veces me echaba de menos, extrañaba a la mujer que buscaba ser autónoma, que no le creía a las películas románticas, a la que se sentía cómoda siendo soltera; Extrañaba esa comodidad de estar triste, porqué sí, y no tener que darte explicaciones de mi melancolía, de esa que aparece de repente; Por la vida, por dónde vivo, por quién soy, por lo injusto que parece ser el mundo; Y no sólo conmigo, sino con todos…
Me extrañaba… Era curioso cómo adelante tuyo no filosofaba, sobre la vida; Extrañaba ese reflexionar constante que me lleva al borde de la locura; Pero que es parte de mí.
Me extrañaba…
Y cuando te fuiste, pasaron tantas cosas entre medio, la vida me golpeó, perdí tanto en una semana; que mi visión sobre la vida, sobre el amor entró en colapso, porque eran los cimientos de mi existencia los que se remecían, y no era por ti, era por todo… Y extrañaba tu voz, el humor negro, que me hablaras de libros leídos, del arte, de la política. Extrañaba que me fueras a buscar a la universidad y paseáramos, nos emborracháramos o comiéramos; Extrañaba ir a eventos culturales contigo, que me tomaras de la mano, que hicieras cómo que me querías. Extrañaba ir a tu casa por las mañanas y jugar a pertenecer a algún lugar, a tu cama, en esos abrazos tórridos que tanto me gustaban.
Y no es que haya sido una relación de esas que muchos catalogarían de “buena”, duro poco, no te alcancé a conocer bien, y supongo que tu tampoco a mí; No alcanzamos a hacer mucho…
Y desapareciste de mi vida, supongo que yo te expulsé, en ese afán de ser radical… Y no es que quiera que vuelvas, en realidad hace tiempo deje de esperarlo y hasta de quererlo; Es sólo que a ratos la vida me pone tu recuerdo en frente, y Cortazar me deja de parecer interesante y dejo de leer, miro el techo, esas paredes que no me agradan; Te recuerdo cuando hacías cómo que me querías, y cocinabas y te ponías el paño de cocina en el hombro, mientras yo te miraba con ternura…
Y pienso en el vacío, que en realidad no es que lo hayas dejado tú, es que siempre está, a veces crece o disminuye… Y en los instantes que estaba contigo disminuía bastante; aunque supongo que era un tipo de alucinación…
Y es que una relación no es la “salvación”, ya no creo que un gato salve a otro gato rascándolo, cómo dijiste alguna vez; Y en realidad creo que nunca lo creí; Esa es una idea romántica que nos meten en la mente, desde “La cenicienta”, pasando por las teleseries que miraba la mamá hasta algunos libros que se catalogarían de buenos; Cómo una imposición cultural que nos cala hasta el inconsciente y nos hace desear una “relación” para ser feliz… Cómo si el fin último de la vida fuera “encontrar” el amor, o los amores para algunos…
Y yo sé que seguiste en tu búsqueda, que hasta altura quizá ya hayas tenido “intentos fallidos” así como lo fui yo, un amor pasajero, una pasión pasajera. O quizá andas en esas etapas en que le copias un poco a Panero, un poco a Bukowski y andas visitando camas y emborrachándote, viendo si en la autodestrucción, en los orgasmos encuentras poesía…
Ha pasado el tiempo desde lo nuestro, y hasta a veces lo recuerdo cómo si hubiera sucedido hace años…
Pero en noches como esta, en días como este, cuando parece que las estrellas se confabularan para ser mordaces con mi existencia y tu recuerdo me golpea con estímulos casuales, y llego a mi casa extrañando cuando me sentaba a hablar contigo y leer esos mensajes incuerdos, a veces pervertidos, a veces tiernos, a veces tan sabios… Y me pregunto si no es el amor lo que nos llena, si no es la literatura, si no es la construcción de los sueños… Me pregunto ¿Qué hará que ese vacío en el alma desaparezca?
Y pienso en los budistas; en que todo está en el interior, pienso… pienso y me golpea la melancolía…
…La ambivalencia, la idea que el mundo es una porquería, que parece que los fuertes siempre serán fuertes y explotaran a los débiles, que la pobreza es como una condena, que la educación no cumple con los propósitos, y así en la cantaleta del pesimista-realista; Y pienso en la valentía, en esa que hace que salgamos a dar la pelea, a pesar de saberse vencido, porque hace siglos se cometen las mismas injusticias; Pero es en esa lucha, que uno sueña; a crear momentos, buenos momentos, para uno y el resto y es que al final de eso esta compuesto la vida; Y es en esa lucha, es en la que uno sueña, sueña a instaurar cambios, y es en esa lucha que uno vence…
Sobre el suicidio
Cuando tenía como quince la ex de un primo se suicidó, por amor se supone. Por ese tiempo mi familia se estremeció, yo no me involucre mucho, andaba luchando con mis propios espectros que le coqueteaban a la muerte.
Pero de las tantas visitas que le hacía mi madre y el resto de mis tías a mi primo, de algunas fui participe, y como siempre en mis silencios observados, me quedé frente a mi tía, madre de mi primo, y mi madre, quienes charlaban mientras mi primo volvía, cómo hermanas y compinches se pusieron a hablar de la suicida. Mi tía le dijo a mi madre que ella, la suicida, había sido tonta, porque de seguro mi primo, aun cuando la amara, de seguro se recuperaría, que estaría triste un tiempo, quizá años, pero que se repondría, que de seguro volvería a pololear, que de seguro se volvería a enamorar y que posiblemente sería feliz, estaba vivo y ella de tonta no. Que su hijo a ella siempre la iba a recordar con algo de tristeza, pero aprendería a vivir con eso. Yo algo atónita porque se tratara de tonta a una muerta, dude de las palabras de mi tía, a mis quince años no sabía si algo así se podía superar, dudaba que mi primo superar la culpa, el desamor, el horror.
Para suerte de mi primo, y demostrando que más sabe el diablo por viejo que por diablo, mi tía tenía razón, el tiempo pasó y de a poco mi primo se fue recurando. Le tomo algo de tiempo y se la pasó soltero harto tiempo, años, pero parecía bien, y ya luego se enamoró; Y ahora está casado, construyendo una vida junto a una mujer que ama.
Mi tía aún habla de su difunta ex-nuera, y dice que si hubiera esperado, ella también hubiera empezado otra vida; Porque en la vida hay muchas vidas.
Así que esa es mi opinión del suicidio, en gran parte de los casos, como un acto de impaciencia, la vida da muchas vueltas como para terminarla por un momento o varios; Al final todo se vuelve recuerdo y lo que aún no lo es, se va construyendo.
Aunque también creo como Séneca, que decidir cuándo dejar de vivir es un acto de libertad.
Lorenza
Pienso en un pedacito de un libro de Bolaño “Estrella distante”; lo leí en la net, mientras hacía (o pensaba, casi como autoengaño) que estudiaba transformación de coordenadas. Es la historia de un artista… El pedacito que me da vueltas es: “Matarse, dijo, en esta coyuntura sociopolítica, es absurdo y redundante. Mejor convertirse en poeta secreto.”
El extracto que cuenta la historia:
[...] Años después supe una historia que me hubiera gustado contarle a Bibiano, aunque por entonces ya no sabía a dónde escribirle. Es la historia de Petra y de alguna manera es a Soto lo que la historia del doble de Juan Stein es a nuestro Juan Stein. La historia de Petra la debería contar como un cuento: Érase una vez un niño pobre de Chile... El niño se llamaba Lorenzo, creo, no estoy seguro, y he olvidado su apellido, pero más de uno lo recordará, y le gustaba jugar y subirse a los árboles y a los postes de alta tensión. Un día se subió a uno de estos postes y recibió una descarga tan fuerte que perdió los dos brazos. Se los tuvieron que amputar casi hasta la altura de los hombros. Así que Lorenzo creció en Chile y sin brazos, lo que de por sí hacía su situación bastante desventajosa, pero encima creció en el Chile de Pinochet, lo que convertía cualquier situación desventajosa en desesperada, pero esto no era todo, pues pronto descubrió que era homosexual, lo que convertía la situación desesperada en inconcebible e inenarrable.
Con todos esos condicionantes no fue raro que Lorenzo se hiciera artista. (¿Qué otra cosa podía ser?) Pero es difícil ser artista en el Tercer Mundo si uno es pobre, no tiene brazos y encima es marica. Así que Lorenzo se dedicó por un tiempo a hacer otras cosas. Estudiaba y aprendía. Cantaba en las calles. Y se enamoraba, pues era un romántico impenitente. Sus desilusiones (para no hablar de humillaciones, desprecios, ninguneos) fueron terribles y un día —día marcado con piedra blanca- decidió suicidarse. Una tarde de verano particularmente triste, cuando el sol se ocultaba en el océano Pacífico, Lorenzo saltó al mar desde una roca usada exclusivamente por suicidas (y que no falta en cada trozo de litoral chileno que se precie). Se hundió como una piedra, con los ojos abiertos y vio el agua cada vez más negra y las burbujas que salían de sus labios y luego, con un movimiento de piernas involuntario, salió a flote. Las olas no le dejaron ver la playa, sólo las rocas y a lo lejos los mástiles de unas embarcaciones de recreo o de pesca. Después volvió a hundirse. Tampoco en esta ocasión cerró los ojos: movió la cabeza con calma (calma de anestesiado) y buscó con la mirada algo, lo que fuera, pero que fuera hermoso, para retenerlo en el instante final. Pero la negrura velaba cualquier objeto que bajara con él hacia las profundidades y nada vio. Su vida entonces, tal cual enseña la leyenda, desfiló por delante de sus ojos como una película. Algunos trozos eran en blanco y negro y otros a colores. El amor de su pobre madre, el orgullo de su pobre madre, las fatigas de su pobre madre abrazándolo por la noche cuando todo en las poblaciones pobres de Chile parece pender de un hilo (en blanco y negro), los temblores, las noches en que se orinaba en la cama, los hospitales, las miradas, el zoológico de las miradas (a colores), los amigos que comparten lo poco que tienen, la música que nos consuela, la marihuana, la belleza revelada en sitios inverosímiles (en blanco y negro), el amor perfecto y breve como un soneto de Góngora, la certeza fatal (pero rabiosa dentro de la fatalidad) de que sólo se vive una vez. Con repentino valor decidió que no iba a morir. Dice que dijo ahora o nunca y volvió a la superficie. El ascenso le pareció interminable; mantenerse a flote, casi insoportable, pero lo consiguió. Esa tarde aprendió a nadar sin brazos, como una anguila o como una serpiente. Matarse, dijo, en esta coyuntura sociopolítica, es absurdo y redundante. Mejor convertirse en poeta secreto.
A partir de entonces comenzó a pintar (con la boca y con los pies), comenzó a bailar, comenzó a escribir poemas y cartas de amor, comenzó a tocar instrumentos y a componer canciones (una foto nos lo muestra tocando el piano con los dedos de los pies; el artista mira a la cámara y sonríe), comenzó a ahorrar dinero para marcharse de Chile. [...]
Esta misma historia la cuenta Lemebel en “Loco afán”; Con algunas variantes, y su estilo… (Y él si recuerda el apellido)
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Se supone que debería estudiar; Tengo prueba, dónde se fue mi sentido de la urgencia, el de la responsabilidad… Queda poquito… Muy poquito, un mes y se acaba.
http://golosinacanibal.blogspot.com/2010/03/la-belleza-de-la-falla-o-un-poeta.html
Certeza infundada

… podría vivir cerca del mar
tengo la infundada certeza
(sólo el instinto)
que mi felicidad está en Valpo
caminando entre los cerros
subiendo y bajando escaleras
observando, conviviendo
con lo huachaca y lo refinado
con el artes y lo bohemio
con los muelles y el mar;
pintando mi casa de colores
con un parrón
o algún árbol en el patio que entregue sombra
con sillas y una radio
escuchando alguna sinfonía
música,
tomando mate o vino…
... si aún nos queda humor.
Para qué deprimirse con la difícil unidad latinoamericana y el triunfo del capitalismo; si aún nos queda humor, desacato y cuerda para carretear este fin de siglo. A toda bola Bolívar, a toda verga Bernardo, a la Carrera José Miguel que están sonando las vihuelas en el compact. Sin botas ni escarapelas, a cachete suelto levantando el polvo de la zamacueca.
Extracto “Loco afán”
Pedro Lemebel
Cuando todos se vayan
- ¿Por qué lees tanto?
- Para descansar de mí.
- Ah…
- También a veces para sentirme más…
- Contradictorio.
- Sí… es que la literatura en un refugio, es la patria, es el hogar y la madre, y a ratos también es la religión y hasta un tipo de deidad… la literatura te salva…
- Le pones color comadre…
- Quizá… Pero a mi me ha salvado…
Convicciones y despropósito...
Me acuerdo de una compañera que hablaba de los zapatistas, yo de la izquierda, de la desigualdad social, que el sistema estaba mal. Ustedes, aportó otra compañera, son parte de la minoría, en una lucha que será eterna, yo me sumo al cincuenta más uno porciento. Yo me pregunté que “sabor” tenía la vida así… ¿Dónde están las convicciones?
En busca de los despropósitos, de la pasión, de la energía que emana de la tierra, de la furia que produce la molestia de la injusticia, de la violencia interna, de la búsqueda de la lucha pacífica; del reencuentro con la esencia de ser hembra, mujer, maestra. Me proclamo ante una noche estrellada, como el cúmulo de ambivalencias, que tienen por objetivo ser leales a las convicciones y al despropósito.
Quiero vestirme de “terrorita”, cubrirme la cara con una polera, poner en mi pecho al “Sub-comandante Marcos”, tomar por asalto el metro con una metralleta y otra gente infectada con el síntoma de las convicciones y el despropósito, tomar por rehenes a los pasajeros del primer tren, hablar con el conductor, dejar el metro parado entre los “Héroes” y “Salvador”, en alguna parte dentro del túnel, asegurarles a los rehenes que no serán lastimados, tener como primera petición un menú variado y al gusto del consumidor, un banquete; Luego pedir que nos lleven en metro a alguna isla tropical…
Irme en metro a “Cuba”…
Pd: Como en el cuento de Collyer…
Sobre la vejez
Fluir de la conciencia
Debería dejar de tomar coca-cola, quizá adelgazaría, a lo mejor debería salir a correr, crearía endorfinas y me pondría en forma. Mi computador no suena, me da flojera abrirlo y mirar qué tarjeta de audio tiene. Es curioso que lea libros para cuarentonas, “Hasta siempre mujercitas” y Marcela Serrano, nunca he leído de su vida, de seguro es medio cuica, pero me agradarla leerla, a lo mejor mi preferencia por novelas para cuarentonas me hace sentir medio vieja, medio cansada.He pensado en el cansancio y en un amor añejo, no sé si me persigue o yo en el intento de dar vuelta la página la mantengo en alto, sin estar en ninguna página. Me acuerdo de Temuco, de mi compañero atento ¿Clo vas a tomar once? ¿Clo tomaste desayuno? Clo siéntate conmigo ¿Clo no me vas a preguntar porqué anoche estaba nervioso?... Pasó la vieja… Y yo en una dimensión paralela…
Y yo en el limbo…
Y yo queriendo pisar la arena; Me llama el mar, me llama, y yo que busco señales, maldita la hora que empecé a leer a Coelho, porque chucha le creo si es un brasileño cualquiera que vende un montón de libros, ni siquiera es muy respetado…
Y yo que pienso que es mejor tarde que nunca; Y me da vuelta una nota ¿Dé dónde la saque? Está en mi libreta de anotar direcciones para ir a hacer clases: “Georgina, buscas obstáculos en vez de buscar magia…”, de seguro lo escuche en la tele y lo escribí en la primera parte que encontré.
Y los ojos verdes…
Debería estar estudiando cálculo o leyendo de células, lípidos y no sé cuánta cosa más, para así aprender a hacer yogurt y cerveza, a lo mejor después me dedico a eso, hago cerveza artesanal, en vez de hacer clases y tratar de cambiar el mundo; Me instalo con un bar a lo HBH y me hago millonaria, propago el relajo y el alcoholismo.
Y yo que escribo divagaciones, mientras espero que el alma me alcance el cuerpo; Toma tiempo acostumbrarse a algunas cosas; A algunas ausencias, sobre todo si estuvo presente 24 años…
Con sabor a milagro
Si no fuera porque a mi compañero lo veo deambular por los pasillos de la U, pensaría que es un ángel y tuve algún tipo de aparición.
¿Caprichosos?
Bien lo sé, yo también a ratos doy razones para sospechar que soy caprichosa.
Si recuerdo cuando me cantaron al oído una vez, una canción donde me adjetivaban con semejante característica.
Pues a lo mejor compito con Dios; Bien poco astuta yo competir con semejante contrincante… Voy directo a la derrota.
Tal vez sí, o tal vez no… a lo mejor de puro humor Dios me deja ganar… O pierdo y en la derrota gano …
Así somos los ilusos, los idiotas, a ratos nos equivocamos, así casi a propósito por puro probar, por puro soñar, por puro vivir…
(Clo escribiendo un poco ebria)
Carta de amor
Siendo sincera, a veces te imagino como amante, cómplice y hasta como un novio, y me sorprendo entre quehacer intentando adivinar que es lo que harías, como eres; Y de alguna forma te debo inventar porque hasta llegas a actuar en algunas de mis alucinaciones… Pero supongo que la ñoñes pública no me viene, y el cierto recelo al rosado y a las novelas tildadas con aquel colorido adjetivo me estacan ante la idea de emitir poéticos y hasta folclóricos piropos o declaraciones.
Además estoy harta de este ciclo que no tengo idea cómo detener y de entre las alternativas la más viable y la más tentativa me parece la de escaparme. Pero donde voy, yo me persigo y los sentimientos conmigo, entonces no hay descanso, ni de lo que siento ni de lo que imagino, ni de lo que soy y mucho menos de ti; Ni de aquello que no me atrevo a sentir. Y me dan ganas de gritártelo, y hasta llego a sospechar que es la cura. Pero el ser racional, negativo o hasta esperanzador, que me constituye, me detiene. Por que una cosa es ir destartalada por la vida, con el pelo enredado, poco dinero, sin saber a ciencia cierta que hora es y dudando de la fecha exacta, pensando en que podría ser la vida mientras cruzo una calle; Y otra muy distinta es decirte que quizá te quiero, que quizá siempre te he querido y el querer, mientras creía no sentirlo, se me alojo entre el colón y el estómago como un tipo de parásito y ya no sé como sacármelo. Y con un solo toque se volvió sintomático y ahora tengo que aguantármelo, aguantarte y hasta aguantarme.
Supongo que soy un cúmulo de lamentos; de ilusiones, alucinaciones y de controles; Porque me han dado ganas de tirarme a tu cuello y a ratos he tenido las intenciones de buscar las palabra para decir lo que siento; Pero no me sale, por la experiencia, el orgullo y las confusiones mentales; No es el miedo a fracasar o al rechazo, es el volver a caer con la misma piedra, porque eso es de idiotas y yo intento no ser una. Además sospecho más que no me quieres y llego a dudar enormemente que algunas vez llegues a hacerlo, y yo no quiero eso, mis anhelos románticos van más por otros lados, por los de correspondencia, pasión y autoentrega. Porque a amar no se le puede obligar a nadie y por más que uno aprenda a hacerlo, yo creo que la atracción no se crea, solo surge y acá parece que ya no se dio y yo no quiero eso, yo quiero vivir otro amor, uno entero y por estos años no pienso transar en eso.
Y es que yo podría quererte, pero más te odio, por amable y mentiroso, por descortés y hermético, por compartidor y no cumplidor, por lejano y a ratos insinuador, sabiondo y confesor; Pero supongo que más te odio, porque por más que lo intento no logro borrarte, ni mucho menos sanarme.
C: Pucha que lata el tema…
J: Pero yo te conté mi historia…
C: Es que las razones son muy chantas.
J: Yo tengo una sospecha.
C: ¿Cuál?
J: Tú eres muy sexy para él.
C: Jajajajajajaja…
J: Es en serio…
C: Dale, nunca me lo había planteado.
J: Es una alternativa que tienes que considerar.
C: Jajajajajajaja…
Éramos los elegidos del sol

y no nos dimos cuenta
Fuimos los elegidos de la más alta estrella
y no supimos responder a su regalo
Angustia de impotencia
el agua nos amaba
las selvas eran nuestras
el éxtasis era nuestro espacio propio
tu mirada era el universo frente a frente
tu belleza era el sonido del amanecer
la primavera amada por los árboles
Ahora somos una tristeza contagiosa
una muerte antes de tiempo
el alma que no sabe en qué sitio se encuentra
el invierno en los huesos sin un relámpago
y todo esto porque tú no supiste lo que es la eternidad
ni comprendiste el alma de mi alma en su barco de tinieblas
en su trono de águila herida de infinito.
El cuento del arbolito
Un día un hombre con una mula se acercó y para su espanto y el de sus hermanos mayores lo talo. Entristecido y agobiado el pequeño árbol se entregó a la más grande de las desdichas, no cumplir su sueño, aterrorizado y abrumado presenció frustrado cómo lo alejaban de sus hermanos mayores.
El hombre lo llevó a un tipo de taller y ahí con su cuerpo confeccionó una cuna. El arbolito se convirtió en el lecho de un pequeño. El arbolito presenció el milagro de un nacimiento y sintió el amor que otorgan unos padres entusiastas, al fruto de su cariño, de su unión; “Vivió” feliz el arbolito entre el cariño siendo cuna.
Mientras mis compañeros decían que el mensaje del cuento era detener la tala de árboles, yo pensé en los sueños. Yo que siempre he intentado ser fiel a mis sueños, seguirlos, luchar por ellos, me quede pensando en que quizá la vida de vez en cuando o muchas veces nos sorprende y deja en un lugar inaccesible la realización de nuestros sueños. Pensé que quizá a pesar de ello, a pesar de la pena y el dolor de ver mutilado los sueños, se logra ser feliz, porque quizá la vida nos guarda algo maravilloso.
Lo importante
A lo mejor soy el recuerdo
de una premonición.
lo importante es cómo me llame yo.
Victoria Violenta
¿Cómo no quemar el colchón dónde se consumo el amor?
Victoria encubierta
Si se siente tanto la vida.
Victoria profesora
y de ahí recorren el cuerpo.
Victoria apasionada
Y es también un motor
que se aloja en el vientre bajo
provocando acción
produciendo instinto
provocando…



