Se acabaron las vacaciones

Hoy desperté temprano, para lo común de estas últimas dos semanas; En realidad flojíe casi todo el rato, con pocas salidas, un carrete y comidas familiares varias donde veía como comían carne.

Hace algunos días me enfermé y me recetaron pastillas varias y jarabe, me dejaron soñolienta, así que los últimos cuatro días he andado como una sonrisa serena, sueño y sin la molestia que me ataca cuando estoy haciendo nada; Pero ayer me acorde de un trabajo y que ya vuelvo a clases, así que las últimas horas me la he pasado entre páginas diversas de la Web y libros, buscando algo que me sirva para mi vida académica.

Entre todo eso, he estado pensando en el karma, en realidad no sé muy bien que es, he leído muchas definiciones, que a ratos casi no se parecen, ente destino y causa y efecto, quizá ambas; A veces cuando algo no me resulta me digo que está escrito o algo parecido; No creo en un destino que no deja salidas, o que se impone, como si cada segundo estuviera pautado, quizá sólo a veces, cuando algo tiene que pasar para llegar a donde se debe… Tengo una maraña en la cabeza, que me costó formula para llegar a un equilibrio medianamente sano para mi mente.

A veces me consuelo diciendo que hay tiempo para todo, que lo que hoy no resulta quizá mañana sí, ya será la hora o quizá notaré que no es importante…

Pienso en Dios, no un ser con rostro o cuerpo, sino un algo más grande y maravilloso, inimaginable que es parte del todo, como el universo, que trabaja a nuestro lado, que ve de una forma más macro y sabe donde vamos, a que vamos y porqué vamos, que nos da fuerza y nos encamina.

Por algo suceden las cosas…

Es extraño que justo cuando el tiempo no me sobra me dan ganas de filosofar…

Las 106 cuecas del peda!!!

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Viernes seis de septiembre…

Seis amigos, un almuerzo en el casino y un hurto en el que me convencí que no participé; vasos transparentes ocultos en la mochila del alto amigo… Compras en el supermercado, vino, helado, bebidas, extraños suflés y ramitas, todo en pro de la economía estudiantil, división de la cuenta total.

Cuecas entre escuchadas, 106 quizá, imitación de terremotos, intención de no ser tan tiesa para el intento del baile nacional, admiración por quienes lo hacían bien, polvo por el zapateo, risas, fotos, cuidar al más borracho, más risas, conversaciones, sorpresas, búsquedas y encuentros; Más cuecas, más pasto, más polvo, más risas y la sensación de estar en el campo, en tiempos de antaño cuando en las fondas se escuchaban cuecas…

Risas y más risas, gran viernes, grandes compañías, buenas cuecas.

Tarde de escape

Gracias a los encapuchados estoy aquí en mi casa, frente al computador en vez de estar en la U, en una desquiciante clase de Informática.

Hoy, mientras iba a almorzar, vi a los famoso personajes con el rostro cubierto mientras corrían, sin un destino muy fijo, como vacilando, y supe que quedaría la “cagá”, claro tenía la esperanza que no, que las clases siguieran, suena tirado de las mechas, lo sé, como voy a querer salir a las siete de la tarde, pero hemos perdido tantas clase con el paro, que ya estoy dudando de la educación que recibo, y es que no solemos recuperar estas horas perdidas, ni las del paro, entonces vivo un semestre comprimido, donde los profesores (algunos) hacen su mayor intento para pasar todos los contenidos, pero es complicado, medio destructivo…

Y me pregunto ¿Qué voy a enseñar...? ¿A saber correr mientras las lacrimógenas causan su efecto? ¿Qué lo más estúpido que se puede hacer bajo tales circunstancias es mojarse…? Útil, lo sé, pero es una clase muy repetida y que está lejos de beneficiar.

Creo que recibir una buena educación es primordial para poder otorgarla…

Chanfles estoy sonando como... un algo extraño…

Intento de ver el vaso medio lleno

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Hace un par de meses tuve una mala tarde, fue un darme cuenta de los hechos que iban en contra de mis propias ilusiones, actúe, actúe a estar en un día común, donde semejante revelación no se había hecho presente.

Pero cuando venía camino a casa y me quede yo sola en la micro -estrictamente con docenas de personas- me deprimí, por algún azar del destino y quizá la misericordia de Dios, único ente que sabe de ese acontecimiento desilusionador, me senté, así es, fui de las afortunadas que a la hora pico se pudo sentar en un bus repleto del transantiago. Mire un buen rato por la ventana, sólo sintiendo la pena, a mitad del camino comencé a hablar con Dios -que para los incrédulos sería el equivalente a hablar con uno mismo con múltiples personalidades- y le dije, y mí también, que sólo me permitiría estar triste hasta que llegará a mi casa, así que ese era el momento de sentir la pena y desilusión, luego agarraría fuerzas y seguiría con mi vida, con la frente en algo y cultivando la capacidad para reírme de mi misma y de la mayoría de los acontecimientos.

Creo que resulto, el hecho que rompió una ilusión aquella tarde lo guardé bajo siete llaves, más por el bien común, que por actuar que no había sucedido, y me lo tome con pasividad, la frente en alto y con la certeza que todo pasa, que cada hecho tiene un motivo, viendo el vaso medio lleno.

Supongo que ahora debo hacer algo parecido, permitirme estar triste y luego seguir con mi vida, viéndole el lado gracioso a lo que más pueda; Pero en esta ocasión no sé muy bien a raíz de qué es la pena, quizá es la suma de varios sucesos que han quedado sin ser zanjados por completo y están haciendo estragos en mi alma que se debilita con la proximidad del verano.

Voy a permitirme estar triste hoy, sólo hoy, luego analizaré los hechos, agarraré fuerza y coraje, zanjaré algunos sucesos y me tomaré el resto con la frente en alto y volveré a cultivar la capacidad para reírme.

Lo sé, mi salud mental es medianamente dudosa, eso lo acepte hace rato y he aprendido a vivir con ello.

Me hace bien escribir, efecto catarsis, aún más acá, ordena un poco mis ideas, mis recuerdos.

Paciencia… Gran virtud


Vaso medio vacío

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Han sido poco gratos los últimos días, más bien por mi posición ante el mundo que por los hechos; Tengo ganas de tirarme en el pasto, mirar el cielo y esperar que mi alma alcance mi cuerpo…

Es raro como la tristeza invade el organismo, sin mayor motivo, aprovechando una grieta en la armadura, ingresa, se anida y comienza a crecer, tal cual bacteria, a una velocidad impresionante… Al parecer el alma (o lo que queda de ella) se defiende, de una forma extraña, donde el enojo la hace de salvavidas o quizás de hasta instrumento nocivo.

Es impresionante el poder de la perspectiva, como a veces los mismos hechos o situaciones causan estragos y otras sólo se viven, con pasividad y la frente en alto.

Una alucinación proyectada ...

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A veces sueño con hacer clases en las cárceles, me proyecto en una aula ante una treintena de convictos que no están muy contentos de estar hay, aún menos convencidos, algunos bromean, otros me observan esperando a que les explique qué rayos hacen hay, que les de una explicación del tiempo perdido.

Entonces, yo misma me pregunto las mismas interrogantes, me y les repito, en mis alucinaciones, discursos redichos sobre la importancia de la educación y luego, ante el poco convencimiento de mis inventados alumnos, les saco en cara mi esfuerzo, los años que invertí para lograr estar ahí, para que ellos adquirieran lar herramientas para que al salir de ahí enfrentaran la vida de una forma honesta, para que no le causaran más dolor a la gente que los ama, para que se ganaran el pan, y más que eso que lo disfrutaran, porque realmente es de ellos, porque se lo ganaron y cada bocado sabe mejor. Mi mente divaga entre discursos filosóficos que a ratos son exagerados y a ratos retadores.

Entonces, ante un ataque de soberbia les digo que nadie los obliga a estar ahí, que se pueden ir, algunos se van y uno, que aún sigue sentado, me mira y pregunta: “¿Usted qué hace aquí? ¿Qué la llevo a perder tantos años en lograr esto? ¿Qué gana?” Mi mente se estanca, me cuesta responder, primero digo que no sé, luego pienso que es mala respuesta, la borro de mis fantasías, espero, miro al cielo y a lo honesto ¿Será que tengo tan poco que busco ser buena para tener algún valor? Sigo pensando, no rechazo por completo la teoría, entonces una respuesta llega mi alucinación: “Lo hago porque no me gusta que me asalte, no me gusta que asalten a mi madre, detesto escuchar disparos entre las casas, detesto ver niños delincuentes, detesto ser victima… Pienso que la forma de erradicar a los que cometen delitos no es encerrándolos, agrupándolos en algunos puntos, eso es sólo un parche, un tapar lo que no se quiere ver, es someter, encasillar, hacer que la cadena siga; La solución no está ahí, mas bien está en prestar atención al génesis, en cómo nacen estas conductas y para mí la educación, el estar aquí, el aprender, el educarse puede cambiar muchas cosas, mejorarlas, es justamente aquí donde pueden crearse un fututo mejor, para ustedes y para sus hijos. Es aquí donde podemos ampliar el horizonte, las posibilidades...”

Sigo pensando, quizá la única diferencia entre un llamado “antisocial” y yo, es el lugar dónde nacimos, un simple factor geográfico, un simple factor fortuito.

¿Hay clases??

Luego de varias idas a la U a asambleas inexistentes, de tomarme las cosas con clama, de maldecir el sistema y entes sin una identificación bien definida, de masticar la rabia, de úlceras en gestación, de soñar con que matemática se organiza, de detestar el tiempo libre y mi cero voluntad de crear el hacer algo productivo; Al parecer el lunes vuelvo a clases, mañana, y me siento casi como ante el primer día de clases de un nuevo año, con ansiedad y un poco de miedo, con más miedo, los paros tienen el don de echar a perder lo que se llevaba y hay que volver a construirlo, volver a tomar el ritmo de sopetón, luchar contra el tiempo, volver a organizarse y además hay que escuchar las quejas generalizadas contra el paro.

Somos un pueblo dividido y por eso somos vencidos…

¿Qué se consiguió?

Lo estoy averiguando…

El peda continúa en paro.

La situación política del Peda está, por decirlo menos, complicada. Estoy en paro desde el miércoles el miércoles 20 de junio, justo cuando me enfrentaba a la semana más complicada, aquella llena de pruebas y de entrega de trabajos, la de final de semestre. No me alegró la noticia, ni siquiera me alivio, yo quería terminar el semestre pronto y por esos días andaba con la idea de no involucrarme mucho con los “sucesos” de la U, pero al final me la ganó la conciencia y empecé a ir a las asambleas, el acto más involucrado que se puede llevar a cabo en el Depto. de Matemática, gracias a su “maravillosa” organización.

El principio del paro lo usé para hacer un portafolio, que parece eterno y estudiar una que otra materia, luego comencé a ir a las asambleas -las cuales pueden llegar a durar horas- a escuchar gente pelear, desvirtuando los temas a tal punto que discuten por quién hace más ruido (sonoros) en el departamento, el asistir llega a ser un acto de voluntad enorme y se necesita de una mentalización budista para que no salga una ulcera.

Claro, todo esto es conocido, ya he vivido otros paros, pero se ve todo tan en nebulosa que me estoy hartando. Resulta que el martes llegué a una asamblea que supuestamente era a las 11.00hr, y que fue a las 14.00hr, y me dicen que el rector mandó un comunicado diciendo que se mantenía la candelarización inicial y estábamos en vacaciones, mi sorpresa fue grande y el enojo también, claro él hace como si nada y nosotros con cuello, le dediqué uno que otro improperio, luego supuse que yo en su lugar hubiera hecho lo mismo.

Ahora me dicen que no estamos en vacaciones, que el rector negó haber mandado el comunicado, que estamos en paro, que hay asamblea el martes, que no se sabe más. Y mate con la genial organización de siempre (lo último fue irónico).

En síntesis mi año académico se ve nebuloso. Y yo ya me estoy sintiendo vaga, con miedo a la vuelta de clases, con miedo a que esto se extienda demasiado, con miedo a perder el ritmo (creo que ya lo perdí), con miedo a que esto se ponga más feo aún…

Además extraño a mis compañeros, a mis amigos y por raro que suene, el tener clases, es que el descansar y “carretear” no tiene el mismo sabor cuando uno hace algo productivo primero. Y por más nerd que suene a mí me gusta ir a la U, quiero ser “profe” luego…

Pero supongo que en la vida hay que aprender más cosas, además de saber demostrar que raíz de dos es irracional.

¿Por qué quise ser profesora?

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"Dale un pescado a un hombre y comerá un día,

enséñale a pescar y comerá todos los días"



-Proverbio chino.

V. Para leer...

Nosotras

-¿Te has fijado que ellos, los otros, lo están contagiando todo?- Interrogó Ana rompiendo el silencio, miraba por la ventana, con su habitual taza de café en la mano. Estaba en un departamento espacioso, blanco, en el cuarto piso, la vista daba a un hermoso parque - Lo peor – prosiguió - Es que ellas, las otras, los están imitando en todo. Y ya no sé si soy de “las otras” o de las de “nosotras”.

Susana, algo desconcertada, dejó a un lado su periódico. Ella siempre al día, como cada mañana se informaba de las atrocidades del día anterior, leyendo de vez en cuando alguna bella noticia.

-No entendí muy bien- declaró Susana reteniendo su primera impresión: “Suenas como una loca”

-Sí, ellos, los otros, los que gobiernan el mundo ¿Te has fijado que ellas, las otras, en ese intento desmedido de superarlos, los imitan?

-¿Te refieres a los hombres?- Pregunta poniéndose de pie y acercándose a su amiga.

-Sí, a ellos, a los otros, a los prácticos.

Susana dudo, su amiga, quién vivía con ella desde hace un par de meses, desde tiempos inmemorables había sido indescifrable, metafórica, casi abstracta, ilusa.

-De tanta lucha se nos está olvidando la esencia –prosiguió Ana- Ellas, las otras, las que los imitan; estudian, trabajan, pero lo hacen sin esencia, como máquinas, compiten, destruyen; No como nosotras, nosotras somos distintas, somos seres que amamos, adictas al cariño, a los abrazos. Ellas, las otras, lo ven como defecto, debilidad, se están convirtiendo en clones de ellos, de los otros.

…Para ellas, las otras, sentir se volvió delito.

Susana pensó en llamar al psiquiatra; Ana ya había pasado por un episodio similar, donde las palabras se volvieron un torrente de críticos lamentos y la pena la agarró tanto que intento dejar de existir. Quiso preguntarle si había tomado sus píldoras, pero pensó que era similar a declararla loca.

-¿No crees que es muy alto el precio que hay que pagar por un espacio? El pragmatismo lo está dominando todo, nos estamos dejando de ver como personas, para vernos como prácticas y eficaces máquinas, y la raíz de este fenómeno es que las mujeres dejaron de llevar su rol.

-¿Cuál? ¿El de ser nanas en su propia casa?- Interrogó Susana dejando salir a la mujer moderna que era.

-No, el de criar a sus hijos.

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Nosotras, como nos llamaba Ana lo entendíamos…

Viajábamos a los confines de la historia, nuestra historia, cuándo el cariño comenzó a ser sinónimo de dependencia y la dependencia se decretó pecado. Ahí viajamos, cuando de a poco fuimos construyendo armaduras, grandes y fuertes armaduras, impenetrables, para cambiar la historia, para cambiar el mundo, para cambiar la vida.

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-Estamos igual de jodidas que antes, sólo cambiamos el delantal y la cocina por computadores y desamores- Declaró Ana.

-Estas siendo injusta.

-Quizá, pero a ellos, a los otros, también los jodimos, los dejamos sin madres, sin esa primera figura realmente femenina, amorosa, protectora… y sin aquello que ellos buscaban en nosotras, aquello que no poseen en abundancia, los dejamos sin… nuestra esencia…

Nosotras, como nos llamaba Ana lo entendíamos…

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Este cuento lo cree hace tiempo, más de un año, ahora sólo lo transcribí intentando recordar qué tenía metido entre las entrañas en ese instante, qué teoría desequilibra rondaba en mi cabeza. Algo me gusto de este escrito, que no quise que se perdiera entre los papeles, proyectos de cuentos, apilados en mi pieza que de a poco van siendo olvidados.

Terremotos y cálculo.

Ayer iba en el metro, con una nueva amiga: Sandra y con mi buen amigo José, veníamos de un bar: “La Piojera”, y por primera vez en mi vida no mostré resistencia física al alcohol y me sentí mareada (quizá fue el echo que mi almuerzo fue deplorable), de echo el más sobrio extrañamente era José, tuvimos que esperar un rato antes de tomar el metro.

Mi nueva amiga, a la que denominé así ayer, la conozco hace tiempo es simpática, graciosa y divertida por naturaleza y con un terremoto encima se hiperventiló un poco, me hizo reír muuuucho, se volvió sociable al punto de entablar conversación con cualquiera que estuviera cerca.

El asunto es que mientras íbamos en el metro apareció cálculo en nuestra conversación, de hecho dos de los nueve compañeros que nos juntamos en el bar (de distintas generaciones) están dando cálculo por tercera vez, es decir, elevaron la gracia y si lo reprueban quedan eliminados de la carrera.

El miedo apareció, ese miedo que le tengo a cálculo aún cuando no lo he tomado… Ya que según las estadísticas, lo más probable es reprobarlo: De cinco a diez estudiantes lo aprueban, de un total de sesenta aprox.

Pero como siempre le busco lo positivo a casi todo, o una palabra de aliento que le daría a un amigo. Me puse a pensar en las excepciones de mi vida; Los hechos en los cuales lo más probable no se cumplió:

Soy prematura, me faltaron nueve semanas de gestación, y bajo las condiciones en que nací lo más probable era que me muriera, obviamente eso no sucedió; Luego dijeron que tendría alguna clase de retraso mental, lo cual creo que no es cierto (espero no sea cierto), al menos en el colegio me fue bien y mi desarrollo sicomotor es normal.

De mi cuadra, de las aproximadamente cincuenta personas que rodean mi edad, la mitad terminó el colegio, otros cuatro van a institutos y sólo dos vamos a la universidad. Con lo cual creo estoy en la minoría, al igual que las que aún no somos madres o no lo fuimos a los quince años.

Así que entre mi media ebriadez, que ya esa altura ya casi no existía, supuse que también podría pertenecer a la minoría que pasa cálculo.

Lo quiero recordar… Lo quiero creer; Quiero dar la pelea.



Dilema moral...

Tengo un dilema moral.

Mientras mi parte práctica, me dice que no me involucre con los conflictos de la U. Mi parte idealista me cuestiona, regaña, sermonea, predica: me tortura.

Supongo que así se asesina al espíritu de lucha (y al espíritu en sí), no obedeciéndolo, no escuchándolo, luego de a poco simplemente se calla, deja de existir. Se deja de creer en la capacidad de producir cambios.

Soy una traidora…

Catarsis...

El año pasado cuando hubo paro en la U, por la revolución pingüino y la derogación de la L.O.C.E , fui a todas las asambleas, incluso fui a algunas de otros departamentos, por puro amor a la información y un tantito a la revolución.

Hoy cuando iba a clases, vi un montón de pancartas en el Peda: “Básica en paro”, “¿Dónde están los 15.000 millones”, “¿Dónde está la nueva biblioteca?”, “Historia en paro”, “Castellano en paro”, etc. Y yo con clases normales, había una asamblea en mi depto. a la una; yo preferí ir a almorzar. Un compañero de historia algo me informó sobre la contingencia nacional, pedagógica y universitaria, en una palabra: Estafa.

Me carga que pase esto, al parecer el paro es inminente y extrañamente no quiero.

Detesto los finales de semestre; Ya se acerca, el tiempo se agota, el humor colectivo disminuye, las tarde tirados en el pasto -o en cualquier otro lugar, en su defecto- dejan de existir, la vida social se ve enormemente afectada y las oportunidades para que duelan los abdominales de tanto reír disminuyen notoriamente.

Estudio, estudio, tardes pegada ante un libro, un lápiz mina, un montón de hojas y la goma. Trabajos lateros y el tener que dedicarles tiempo…

Además están las derrotas, las propias y la de los amigos, a los que expulsan por cálculo y el miedo colectivo se va agigantando. El asado de los de Física por “los caídos”, filas interminables ante las oficinas de los profesores. Los paranoicos mitos de pasillos…

Quiero terminar pronto el semestre, que esto se acabe y seguir con el paso siguiente.

A veces dudo; No me gustan estos procesos, por lo general cuando dudo, lo hago de mis “pensamientos positivos”, de aquellos del tipo: “Cuando se cierra una puerta se abre una ventana”, o clichés por el estilo.

A veces soy demasiado… no encuentro el adjetivo preciso ¿Ilusa? Por eso a veces dudo, no me la compro. Me dura poco, una tarde, dos días, luego la fe arraigada a mi alma me intoxica y vuelvo a ver el mundo en colores, parecida a la perspectiva, resignación y sentido del honor de un protagonista de tragedia griega y/o con la ironía de un bufón.

Estoy resfriada, con una lista enorme de actividades por hacer, como estudiar para las tres pruebas de esta semana, el portafolio que tengo que terminar, los tres trabajo que aún no comienzo, el aseo de mi pieza, la limonada que me hace falta y el anti-inflamatorio que deseo automedicarme. Pero estoy con ganas de hacer catarsis…

A veces el miedo es un agente en extremo limitador. El año pasado mi profesora de psicología nos hizo “conversar con nuestro cuerpo”, el objetivo era descubrir aquello que nos hacia menos felices; se suponía que una parte de nuestro cuerpo, donde más sentimos, nos diría tres causas y luego la que era más destructiva; A mí, mi pecho sólo me dijo una: “El miedo”.

Resurge una cita:

“Dios es el Dios de los valientes”.

¿Cuál es la diferencia entre un loco y un valiente?

Carcajadas...

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Me encanta reír a carcajadas...
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Pucha me siento inspirada y tengo mucho que estudiar;

Prioridades...

Tarde inesperada

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Ayer me levante pensando en que mi tarde estaría dedicada a estudiar trigonometría, y la lucha contra mi complejo (casi no desarrollado) de protagonista de novela rosa.

En la mañana tuve que ir al banco a pagar la U, después a ponerle el sello al pase. Luego a clases, el viernes sólo tengo un bloque a las 11.30 hr.

Pensé que almorzaría y me vendría a mi casa, pero apareció José (estaba de fugitivo de la U) y me propuso hacer algo (no piense mal), armar un carrete. La Andrea ya tenía un panorama, el trío maravilla estaba cojo, pero con él éramos dos e igual se podía inventar algo; Me invitó a la “Piojera”, me emocionó la idea.

Al final no fuimos, ninguno cumplió con sus planes, y nos quedamos todos en la U, un grupo de siete; El trío maravilla y cuatro amigos más.

Es rara la vida; Últimamente he estado re contenta, sin ningún motivo en particular, no me gané el Kino, ni me enamoré, tampoco me he convertido en una genio matemática, ni he adelgazado. Pura locura. Pero mi posición positiva ante la vida se ha puesto a prueba: una casi desilusión y una bofetada en la cara (metafóricamente hablando, nadie me a golpeado últimamente).

Me gustan cómo están las cosas; o cómo estaban, quizá algo cambio, pero lo importante permanece. Además los cambios son necesarios; cuando “algo” se vuelve monótono deja de producir estímulos y es cómo si no existiera. Raras mis reflexiones, y no estoy segura si vienen al caso.

La tarde de ayer fue entretenida, a pesar de mis presagios de aburrimiento y de lucha contra algunos estímulos tortuosos, la pase de maravilla: con juegos de antaño, batucada, intentos de capoeira, intento de baile (por mi parte), canciones con guitarra coreada por los presente y alguna que otra invención graciosa; Ron con coca cola, papas fritas, maní y pancito; Conversaciones amenas y risas compulsivas.

La vida sorprende…

Es rara la vida, hace algunos día me desperté con el peso de Atlas en el cuerpo y antes de hora, miraba el techo mientras transcurría el tiempo y el ánimo era un agente desconocido en mi cuerpo, me atrasé, y la decisión de si levantarme o quedarme acostada debatía en mi mente. Al final oré, siempre lo hago, sobretodo cuando siento que me fallan las fuerzas. Oré y me levante, surgió el ánimo.

Al final, la semana fue linda.

Sigo contenta y el buen presentimiento permanece; Así de tozuda.

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PD: Me voy a estudiar trigonometría.

Lo más importante...

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Cuando era niña me gustaba buscar códigos en la Biblia, un pasatiempo algo extraño; Cree varias teorías, que con el tiempo se fueron contradiciendo, hasta que luego de varios intentos por ser cristiana, decidí no creer en ese santo libro.

Aún así para mí es un buen libro, uno a veces incomprensible, pero también reconfortante, como algunos poemas o cuentos que satisfacen el alma.

En aquellos tiempos de búsqueda de códigos y teorías, para mí la Biblia se podía reducir a un párrafo:

“Tres cosas hay que son permanentes:

la fe, la esperanza y el amor;

pero la más importante de las tres es el amor.”

- I Corintios 13:13

Pensaba en el inmenso amor de Dios, me sentía protegida, abrazada por el encanto del universo; Pensaba en la inmensa capacidad de los humanos de amar, en los actos sorprendes que se llevan a cabo por este sentimiento, en la entrega a la que lleva.

Pensaba en los pecados y la culpa, en que si al amor era lo permanente, lo más importante, el perdón era un acto cotidiano. Pensaba que si el amor era lo más importante, lo curaba todo.

Me imaginaba a Dios apenándose por los humanos; por llenarse de reglas con lo que creían era palabra divina, sin ser capaces de amarse, sin ser capaces de aceptarse, sin ser capaces de considerar a todos como la creación de Él; Sin ser capaces de ver que Dios ama a todos, a todos. Y que nuestra misión es perpetuar ese amor.

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PD: A veces tampoco soy capaz de perpetuar ese amor.

Presentimiento...

Tengo un buen presentimiento... Es extraño, pero desde hace días que estoy muy contenta; No sé muy bien las razones, quizá sea sólo un cambio hormonal prolongado, o el simple hecho de estar apreciando más el estar viva, no sé.

Tengo un buen presentemiento, ojalá se cumpla.


¡Gracias Dios!

Cumpleaños!


Algunos momentos se podrían almacenar para cuando se los necesiten; como algunos abrazos, de esos extensos e intensos que protegen; conversaciones amenas; tardes tirada en el pasto o paseos que quedan en la memoria.

El jueves fue mi cumpleaños, y para sorpresa de muchos y la mía misma, he llevado veintiún años sobre este planeta y aún no enloquezco (no por completo al menos).

Aquel día fue uno de esos dignos de enmarcar, y me pesa no haber tomado fotos, me encanta captar los momentos gratos, aunque sea en imágenes, le ayuda a la memoria a recordar la alegría.

Mi día comenzó con un lindo desayuno preparado por mi hermana, que incluía quequito y canto. Luego en la U uno que otro saludo, con burlas por la vejez y más canto. Y para mi no sorpresa (por alguna extraña razón lo esperaba) “manifestaciones”, lo que implicó que saldría más temprano, y lo medianamente planeado se llevaría a cabo con más tiempo.

Con un par de amigos y mi hermana fuimos a comer pizza, aquello en que concordamos todos, o más bien yo, gracias a mi vegetarismo (las hamburguesas y yo no nos llevamos bien); Un almuerzo ameno, divertido y rico. Luego a la “Piojera”, bar mítico y típico que desde hace años quería conocer. La pase demasiado bien, me reí mucho y lo mejor es que estaba con la gente que más comparto, a la que más veo y con la que mejor me llevo.

Luego de vuelta a mi casa, con uno que otro incidente por el camino, digno de contar en un próximo carrete. Cuando llegué a mi hogar (no tan tarde, nunca tan desubicá) mi madre me esperaba con una torta de chocolate, perfecta para mí que enloquezco con aquella droga.

Pasaron muchas cosas lindas ese día, sorpresas y golpes de suerte; También conocí (mejor dicho converse) con un compañero que me cayó muy bien, un proyecto de amigo, y yo que no lo había tomado mucho en cuenta.

Me sentí muy querida y por primera vez me prohibí deprimirme, nada de hacer balances o cuestionamientos, me tome el cambio de folio con humor, no queda de otra, cada vez serán más traumantes.

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Antiguo spot publicitario...

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Cuando era chica daban un spot publicitario (¿Así se llaman?), donde aparecia algo parecido a un cerdo (¿O rinoceronte?) que repartía mala onda, basura; Y había un pajarito que era algo así como el antagonista, yo quería ser como el, súper, entera de amorosa (como diría un amigo, sin siquiera cambiarle la terminación que denota el género).

Me acorde, porque hoy me senti como las personas a la cual este personaje le repartía mala onda...

Me voy a dormir, ya me dío sueño...

Día de la madre

Tengo ganas de salir; Pero tengo prueba el miércoles de Informática y falté a las clases importantes, si no fuera por una compañera con alma de pedagoga, la materia aún sería para mí arameo, debo repasar y estudiar Álgebra, para que después no se me acumule todo y entre en colapso nervioso.

Extraño a una amiga que lo dejo de ser, por una acción quizá involuntaria que termino destrozando el lazo tan fuerte y longevo que nos unía; Recuerdo a los puente y un post de Alejandro sobre unir a las personas…

La vida es extraña… Confusa y contradictoria.

Hoy es el día de la madre, cuando comenzó este tributo, se le asignó el día 10 de mayo (algo así dicen por ahí), ahora ese es el día internacional de la madre, y en chile se celebra el domingo siguiente.

Los origines de esta festividad tiene varias versiones, de las cuales la más plausible para mí, es la que dice que sus orígenes están en Grecia, donde se le rendían honores a Rhea, la madre de los dioses Júpiter, Neptuno y Plutón.

Supongo que en Chile, comenzó a celebrarse esta festividad por pura imitación a algún otro país, que decidió hacerlo por un motivo particular.

Para mi este tipos de festividades tiene un doble discurso, al igual que la navidad o el día de los enamorados; Queda verlos como días comerciales, en donde los mall se repletan, y que tal festividad nació porque a algún vendedor se le ocurrió, o verle lado amable, el más espiritual.

Por mi parte le tengo más fe al género humano y no creo que todo sea tan superficial y materialista, dudo que la mamá se fije en cuánto costó el regalo.

Por mi parte saludé a mi madre, el jueves con un abrazote, tarjetita y pastel; Y hoy con otro abrazote y con un gorrito hecho por mí, en nada gasté mucho, así que no es tan comercial, más bien dedicado.

Me gustan las tradiciones, aquellos actos en que toda una comunidad participa, siento que son el alma de la esta, es decir, son los actos que nos unen, que nos representan, y hoy por hoy, en esta sociedad empeñada en avanzar, que ya rara vez se detiene a compartir la mesa, así como antes, en donde las tres o cuatros comidas diarias eran en familia, en un acto casi ceremonial; Nos vamos quedando vacíos, sin respeto.

“Muertas las ideologías, el mundo quedó en manos de gente práctica, que anula el cerebro bajo montañas de nada”

-Jorge Valdano.

Supongo que siempre se puede ver el vaso medio lleno o medio vacío. O interpretar de distintas maneras los hechos.

Creo que hoy estoy confusa…

En cuanto a las madres, son importantísimas, nos cuidan y dan cariño; la mía cumplió con los principios básicos; Me entregó amor, me cuido y me educó, lo demás son detalles…

¡Feliz día a las madres!!!

Divagaciones del momento...

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En este preciso instante, me gustaría estar frente al mar, en un día medianamente nublado y sin frío extremo; tirada y descalza, enterrando mis pies en la arena y jugando con mis dedos a ser cascadas, mirando el cielo, viendo los matices de las nubes y el azul entre medio, observando a veces atentamente el vuelo de una gaviota, dejando mi mente viajar a la belleza, quizás a la nada, volviéndome arena.

Es extraño, a veces siento que tengo tanto, no en el sentido de poseer, sino en el más abstracto, el menos frívolo; Me siento enormemente bendecida, llena de milagros a mi alrededor, regalos de Dios, de la vida. También existen los momento en que siento lo contrario; me siento sin patria, sin suelo, ni raíces, con el estigma de no pertenecer a lugar alguno, de no poseer, de ser enormemente huérfana y maldecida.

Y también están los momento en que no siento ni lo uno ni lo otro, y aunque parezca extraño, a veces el equilibrio llega a tal punto, inmovible, que me aburro y mi cuerpo se tensiona, se contrae, en un reclamo al parecer legendario que me grita que no estoy viviendo.

Tengo la loca fijación de aprovechar cada instante, de sentir, de vivir; pero a veces los minutos se me van en tedios y no me doy cuenta, a veces la vida parece tan monótona que me frustro y la imaginación o el coraje no me alcanzan para hacer algo. No creo en el más allá, y la mitad de mí dice que aparte de esta vida no hay otra, quizá he ahí la desolación que me golpea cuando la vida y mis emociones, acciones y vivencias se estancan en un movimiento parejo.

Escribir o no escribir... ¿Qué escribir?



Cuando decidí estudiar matemática le temí a este momento, en el que al sentarme frente al teclado nada naciera de mis manos, ese instante en el que al coger mi cuaderno, que anda dando vueltas por mi pieza, nada fuera capaz de plasmar…

Por eso cree este blog, y la meta era sentarme una vez por semana a reflexionar, sobre cualquier tema, obligarme a escribir, a pensar, hacer trabajar a este músculo, situado en mi cráneo, en algo más que números (al final son letras), no mecanizarme, ensayar el acto de comunicar, aprender a comunicar, adquirir técnicas, experiencias, léxico ¡Léxico!! Es que tengo la sospecha que el léxico con el pensamiento están en una razón proporcional, a más palabras, más razonamiento o algo así… Ya lo decía Wittgenstein: “Los límites de mi lenguaje son los límites de mi mente” (Ni idea quién es él, me gustó la cita)

A veces me pasa que tengo tanto que decir, que los pensamientos se me aglomeran en la salida y comienzan a pelearse para mostrarse primero, entonces entre tanto empuje ninguno sale y se quedan adentro provocándome una jaqueca. Otras veces nada tengo, mi mente se toma unas vacaciones donde nadie la puede hallar y le deja un espacio enorme al corazón, quizá no sea al corazón. Quizá es sólo vacío. O quizá alguna extraña patología.

(¿Cuál es el antónimo de pragmático? Me falta ampliar mi vocabulario)


Desde el baúl...

Ya estoy comenzando a percibir los síntomas del “Aburrimiento extremo con patologías invernales”; Desde pequeña, cuando mi madre comenzó a trabajar y mi hermana a ser una oveja descarriada, siempre me he encontrado sola en casa, con la cabeza dispuesta para pensar en cualquier lesera; Claro, hace mucho soñaba con las vacaciones, necesitaba descanso; pero recuerdo siempre a los días como hoy, desde días inmemorables, a mí con una flojera inmensa, una pequeña jaqueca por exceso de sueño o televisión, y pensando; sometida a las más cansadoras tertulias, mi mente casi ingobernable se aleja a explorar los más grandes problemas; desde la infelicidad colectiva a horrores del diario vivir; lo alarmante es que cuando esta patología comienza a avanzar comienzo a cuestionar todo, todo, en lo que creo y en lo que no y la idea que vivamos en una matriz comienza a sonarme razonable.

Hoy iba a salir con una amiga; La llame para que no fuéramos debido al temporal que está cayendo afuera; me arrepiento, preferiría haberme que dado botada, sin micro ni colectivo, a estar aquí con la ansias un tanto enfermizas de escuchar la música de Ameli sin poder encontrarla (Siempre en algún formateo olvido respaldar algo importante).

Cuando paso por estos momentos los apaleo con una lectura; suena ñoño lo sé, pero los días fríos y lluviosos están hechos para leer, transportarse a algún mundo que algún loco escritor soñó.

No tengo mucho que leer, mis libros ya están leídos o son fomes, así de simple, no leíbles, inducciones de sueño y a mí no me gusta dormir mucho.

No puedo dejar de pensar en una palabra: “Cobarde”, sí como lo leyó, “cobarde” y es que a lo largo de mi vida ha habido palabras que en cierta forma me han logrado quitar el sueño como “esfuerzo”, “honor”, “sacrificio”, “amor”, “nunca”, “siempre”, etc. Palabra utilizadas, quizá a diario, que por lo común pocas personas se han detenido a buscar en el diccionario y a las cuales la connotación las engrandece o falsea.

Hoy le toco a cobarde, antes ya había pensado en esta palabra, trisílabo, grave, sin tilde. Donde según la Real Academia de la lengua Española (RAE) significa:

cobarde. (Del fr. couard). 1. adj. Pusilánime, sin valor ni espíritu. U. t. c. s. 2. adj. Hecho con cobardía.

cobardía. (De cobarde). 1. f. Falta de ánimo y valor.

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Esto lo escribí en Julio del año pasado, cuando estaba en vacaciones de invierno, y aún no me enfrentaba al desastroso segundo semestre.

He pensado en cuánto me ha cambiado la vida desde que escribí este texto, proyecto para el blog, y cuánto a seguido igual.

Han cambiado varios puntos de lo que escribí (y de lo que no); ahora sí me gusta dormir, mucho, lo que más pueda, será porque ya no tengo tiempo y en promedio duermo seis horas diarias, harto comparado a cuando estoy en época de pruebas.

Ya no pienso tanto en las palabras, sino más bien en circunferencias, y en las distintas formas de determinar sus tangentes con un punto externo, centro; o problemas parecidos.


Tampoco pienso tanto en aquel personaje que me inspiro para reflexionar aquella tarde, en aquel adjetivo. Y pienso más antes de referirme (o ver) a alguien como cobarde.

Pero también hay demasiadas cosas que permanecen, que pareciera no avanzan… Y otras que se extrañan…

He pensado en los trueques de la vida, y es que al parecer al momento de ganar un algo, se pierde otro algo, sea por tiempo o espacio.

Amigos!


La Universidad puede llegar a ser un lugar muy hostil, estresante, triste y frustrante. Pero como siempre hay algo bueno, o más de algo, que actúa de salvavidas; están los amigos, y aún cuando se conversa con muchos en la U y a veces los almuerzos son en mesas te club, siempre hay un par con los que se crean lazos más fuertes, y para mí ese par son la Andreita y José.

Grandes amigos, con los que comparto el amor por el cerro, el pasto, las pizzas, la comida china y el ron… ¡A claro! y el amor por los números también, a veces el odio y a veces el miedo… Una relación extraña con los números, como antisimétrica…

En fin, los quiero mucho, y aún cuando ellos no vayan a ver esto, porque no tienen idea que tengo blog, quiero guardar este sentimiento y fotito aquí, para recordar después, cuando la vida me muestre una cara menos linda, el milagro de tener a personas tan especiales en mi vida.

(Siempre las hay, aún cuando vayan cambienado)




“¿Y ahora…

Quién nos liberará

De nuestros liberadores?”

Nicanor Parra.

msn

A veces odio el msn, porque le falta el paralenguaje y causa confusión, porque siento que a algunos los aleja de tener una conversación coherente y humana, y los medio mecaniza. También detesto cuando saludo y no son capaces de contestarme… Como que las reglas de educación y convivencia no corren en este nivel.

Me gustan más las conversaciones de frente, donde se puede mirar a los ojos, oír el tono de voz, sentir el aroma del otro y tocar de vez en cuando, estar atento a una sola voz y no intercambiando de conversación a cada instante; estar medio segura que me están escuchando. Y si es en un contexto hermoso y vegetal, mejor.

Encuentro sicótico que pololeen por mail, mandándose besos y jurándose amor eterno.

Pienso que el msn es una herramienta de comunicación muy útil, “nos acerca”, pero también nos aleja, y a algunos enferma, creo que hay que tener cuidado en como usarlo y cuánto usarlo.

Todo esto, me recuerda a una canción de Mago de Oz, Satanía, que hizo de catarsis cuando recién instalé Internet en mi casa, y luego de obsesionarme con el msn, me percaté que estaba perdiendo un tiempo valorísimo y por un par de semanas odie este medio de comunicación y me prohibí usarlo.

Satania

Bienvenido a la nueva era,
a un mundo sin dolor,
sin amor, ni imaginación,
donde la lluvia sacia a un bosque
que no puedes ver
si no navegas por la red.

La hermana Luna se dejó de peinar
pues no encontraba el reflejo en su espejo, el Mar.

Alza la vista hasta
donde te alcance la razón,
podrás ver que el sol se marchó
montado en una nube
de carbono y gas letal,
fueron en busca de una flor.

Pues el hermano Sol
se cansó de alumbrar
alimentado por
un Disco Duro y una Terminal.

Oh, en Satania estás
tus pensamientos programados están.
Oh, aprieta el botón,
navega en mi mundo:
"deseos.com"

Constrúyete un paraíso,
un amante virtual,
mándale orgasmos por E-Mail.
Diséñate un beso tierno
o un gesto de amor,
abre un archivo y grábalo.

Compra un programa especial para llorar
donde, en las lágrimas, puedas elegir variedad.

Oh, en Satania estás,
tus pensamientos programados están.
Oh, aprieta el botón,
navega en mi mundo:
"deseos.com"

La voz de tu amo soy, linkada a tu corazón,
te concedo Futuro, a cambio de tu Libertad.

Semana Santa

Hoy (técnicamente ayer) ha sido un día bastante inútil, entre cocinar, dormitar y los fallidos intentos de hacer un cajita -que supongo me acercan al éxito- siento que ha sido un día sin pena ni gloria, como muchos otros, pero con la sensación que deje de hacer algo. Quizá es el hecho que no me la pase viendo tele, como muchas veces lo he hecho para los viernes santos, pero hoy no quise, más porque me sé las películas bíblicas de memoria, que por otra razón.

Sé que dieron “La pasión de Cristo” por señal abierta, que es la innovación de este año, pero a mí me cargó esa película, mi papá me hizo acompañarlo al cine, y en ese instante me guarde los comentarios para no parecer desagradecida, mientras veía a un montón de señoras llorando por una tortura burda.

La película de Mel Gibson es burda, le quita todo el protagonismo a la causa de Jesús para dárselo a la agonía, a los golpes, a la sangre, al sufrimiento, a lo que vende.

No creo en la Biblia, para mí es como otro libro, uno bueno, digno de reflexionar y citar de vez en cuando, como alguno de Marcela Serrano, Isabel Allende, García Márquez, Sábado, Cortázar o Coelho.

También respeto a los mártires de la historia, respeto enormemente a las mujeres y hombres que vivieron de acuerdo a sus principios, lucharon por alguna causa que consideraron justa y murieron por defenderla. Son personas honorables. Jesús fue uno de ellos, pero hay más, como Sócrates, Víctor Jara y otros más anónimos que han sido torturados y por lealtad a otros, y por lo que creen, mueren de alguna forma mutilados.

Hay muchos mártires en la historia que dieron sus vidas por su nación, familia, amor o ideal, por una causa común o individual, por algo tan abstracto como el honor o la dignidad; Recordados o no, son mártires y supongo que Dios se sintió orgulloso por cada uno de ellos.

Galletas de la suerte

Hoy fui a degustar la sabrosa "comida china".Con mi amiga, vimos maravilladas las galletas de la suerte y a dúo dijimos: ¡Yo quiero una! Le confesé medio en broma y medio en serio que yo le creía a los chinos, dijo que ella igual.

Cuando terminamos de comer, como en rito nos dispusimos a romper las galletas: "Tendrás buena suerte en el invierno próximo".

Me gustó la predicción... Me gustan los inviernos...

La parábola de los trabajadores de viñedo



1 "Sucede con el reino de los cielos como con el dueño de una finca, que salió muy de mañana a contratar trabajadores para su viñedo. 2 Se arregló con ellos para pagarles el salario de un día, y los mandó a trabajar a su viñedo. 3 Volvió a salir como a las nueve de la mañana, y vio a otros que estaban en la plaza desocupados. 4 Les dijo: 'Vayan también ustedes a trabajar a mi viñedo, y les daré lo que sea justo.' Y ellos fueron. 5 El dueño salió de nuevo a eso del mediodía, y otra vez a las tres de la tarde, e hizo lo mismo. 6 Alrededor de las cinco de la tarde volvió a la plaza, y encontró en ella a otros que estaban desocupados. Les preguntó: '¿Por qué están ustedes aquí todo el día sin trabajar?' 7 Le contestaron: 'Porque nadie nos ha contratado.' Entonces les dijo: 'Vayan también ustedes a trabajar a mi viñedo.'

8 "Cuando llegó la noche, el dueño dijo al encargado del trabajo: 'Llama a los trabajadores, y págales comenzando por los últimos que entraron y terminando por los que entraron primero.' 9 Se presentaron, pues, los que habían entrado a trabajar alrededor de las cinco de la tarde, y cada uno recibió el salario completo de un día. 10 Después, cuando les tocó el turno a los que habían entrado primero, pensaron que iban a recibir más; pero cada uno de ellos recibió también el salario de un día. 11 Al cobrarlo, comenzaron a murmurar contra el dueño, 12 diciendo: 'Estos, que llegaron al final, trabajaron solamente una hora, y usted les ha pagado igual que a nosotros, que hemos aguantado el trabajo y el calor de todo el día.' 13 Pero el dueño contestó a uno de ellos: 'Amigo, no te estoy haciendo ninguna injusticia. ¿Acaso no te arreglaste conmigo por el salario de un día? 14 Pues toma tu paga y vete. Si yo quiero darle a este que entró a trabajar al final lo mismo que te doy a ti, 15 es porque tengo el derecho de hacer lo que quiera con mi dinero. ¿O es que te da envidia que yo sea bondadoso?'

16 "De modo que los que ahora son los últimos, serán los primeros; y los que ahora son los primeros, serán los últimos."

Mateo 20 (Dios Habla Hoy)


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Una extraña respuesta a una extraña pregunta, que quiero recordar.